- Con 24 millones de euros y 124 proyectos activos, Galicia impulsa una investigación marina clave para el futuro del mar y el sector pesquero.
Ciencia al servicio del mar: Galicia acelera la investigación marina
En un contexto de cambio climático, presión pesquera y transformación digital, la ciencia se ha convertido en un aliado imprescindible del sector marítimo-pesquero. Galicia ha apostado fuerte por esa vía: este año, la comunidad moviliza 24 millones de euros para financiar 124 proyectos de investigación marina, a través de sus principales centros científicos y tecnológicos.
La inversión busca reforzar las capacidades de diagnóstico, control ambiental y desarrollo sostenible en un territorio donde el mar es más que un recurso: es identidad, empleo y economía.
Más de 4.000 profesionales al servicio del conocimiento
Uno de los ejes de esta apuesta es el Programa de Ciencias Mariñas de Galicia, una iniciativa pionera que integra a 89 grupos de investigación con más de 4.100 profesionales. Organizados en 11 áreas de conocimiento, trabajan desde universidades, centros tecnológicos y organismos públicos para generar datos, análisis y soluciones prácticas para la actividad en la costa.
Este modelo colaborativo apuesta por la transferencia directa de conocimiento al sector, especialmente en ámbitos como la pesca, la acuicultura, el control ambiental o la innovación tecnológica aplicada a los ecosistemas marinos.
Tecnología, datos y sostenibilidad: los nuevos pilares
Entre los centros más implicados se encuentran el Centro Tecnológico del Mar (Cetmar), el Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar) y el Centro de Investigacións Mariñas (CIMA). Todos ellos han recibido un impulso presupuestario para abordar desafíos como:
- La variabilidad océano-meteorológica.
- El control de contaminantes y biotoxinas.
- La resiliencia de los ecosistemas costeros.
- La trazabilidad del producto pesquero.
- El desarrollo de sistemas de alerta temprana.
- Además, se están tejiendo alianzas clave con las tres universidades gallegas y el CSIC, bajo un enfoque de gestión compartida entre administración, ciencia y sector pesquero.

Red de control ambiental: el caso de Arousa
Uno de los ejemplos más relevantes de esta estrategia es la red de monitorización ambiental de la ría de Arousa, una de las zonas marisqueras más productivas de Europa. Cuenta con 11 estaciones automáticas y dos plataformas oceanográficas, que proporcionan datos en tiempo real sobre parámetros físicos, químicos y biológicos.
Esta red, a la que se suma el seguimiento de Augas de Galicia, permite detectar y responder de forma inmediata ante cualquier alteración que pueda afectar a la calidad del agua o al desarrollo de las actividades económicas de la zona.
Altri y la vigilancia científica de la ría
En relación con el proyecto industrial de Altri en la comarca, el conselleiro de Mar, Alfonso Villares, subrayó la existencia de una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) con más de 60 condiciones técnicas, elaborada a partir de un análisis exhaustivo y con base científica.
La vigilancia permanente y la capacidad de reacción técnica ante posibles riesgos —subrayó— son claves para preservar la actividad pesquera y marisquera en la ría, y evidencian que la administración cuenta con herramientas suficientes para actuar con rigor.
Impacto rural y mar-industria
La investigación marina no solo impulsa la sostenibilidad ambiental: también apoya la competitividad del tejido socioeconómico ligado al mar, especialmente en zonas rurales. Allí donde la pesca, el marisqueo o la acuicultura son fuente de empleo, el conocimiento científico permite adaptar las prácticas a un entorno cambiante y garantizar la calidad del producto.
Además, iniciativas como Redemar, que promueven la conexión directa entre científicos y profesionales del mar, están construyendo una nueva cultura de innovación aplicada a lo local.
Galicia mira al océano con visión de futuro
Con esta inversión récord y una red creciente de alianzas científicas, Galicia consolida su papel como referente europeo en investigación marina. Una apuesta que no se queda en los laboratorios, sino que llega a lonjas, bateas y dársenas, construyendo soluciones reales para un sector que necesita certidumbre, sostenibilidad y conocimiento.