- Galicia rebaja las capturas diarias de sardina y xouba para la flota del xeito con el objetivo de prolongar la campaña y evitar el agotamiento prematuro de la cuota.
- La Xunta y las cofradías acuerdan reducir el límite diario de capturas para los xeiteiros gallegos. La medida busca garantizar la sostenibilidad del recurso y alargar la campaña de sardina.
Galicia reduce el cupo de sardina para los xeiteiros en plena campaña
La sardina vuelve a situarse en el centro del debate pesquero gallego. A pocas semanas del inicio del periodo de mayor consumo del año, coincidiendo con las fiestas de San Juan y la temporada estival, la flota del xeito tendrá que adaptarse a una reducción de las capturas máximas permitidas.
La decisión, adoptada en una reunión de seguimiento del Plan de Gestión de la Sardina celebrada entre representantes de la Administración pesquera gallega y el sector, busca evitar que la cuota asignada se agote antes de finalizar la campaña y garantizar la continuidad de una pesquería de enorme importancia económica y cultural para el litoral gallego.
Menos capturas para alargar la campaña
Hasta ahora, las embarcaciones autorizadas para faenar con arte de xeito podían desembarcar diariamente hasta 100 kilos por tripulante, además de otros 100 kilos adicionales por barco.
Tras el acuerdo alcanzado esta semana, esos límites se reducen a 80 kilos por tripulante y otros 80 kilos por embarcación y jornada.
La medida afecta tanto a la sardina (Sardina pilchardus) como a la xouba, dos especies fundamentales para numerosas embarcaciones de bajura que desarrollan su actividad en las costas gallegas.
El objetivo principal es administrar de forma más eficiente la cuota disponible y evitar que las capturas se concentren en los primeros meses de campaña.
Una pesquería con fuerte arraigo en Galicia
El xeito es una de las artes más tradicionales de la pesca artesanal gallega.
Se trata de una modalidad de enmalle altamente selectiva que ha formado parte durante generaciones de la actividad pesquera de numerosas comunidades costeras.
Actualmente existen 412 embarcaciones autorizadas para utilizar este arte en Galicia, aunque la actividad real es menor. Según los datos del sector, en los últimos años han participado de forma efectiva alrededor de 150 barcos.
La normativa vigente establece además requisitos técnicos específicos para garantizar la selectividad de las capturas, incluyendo dimensiones concretas de las mallas, altura máxima de las redes y limitaciones en la longitud total de los paños utilizados.
Una cuota que ya consume cerca del 40 %
La reducción del cupo diario responde directamente al ritmo de consumo de la cuota disponible.
Los xeiteiros gallegos disponen este año de algo más de 423.000 kilos de sardina asignados dentro del reparto nacional.
Sin embargo, según los últimos datos oficiales, antes de finalizar mayo ya se había capturado cerca del 40 % del total disponible.
Esta situación ha llevado tanto a la Xunta como a las organizaciones pesqueras a optar por una estrategia de prudencia para evitar cierres prematuros de la pesquería durante el verano.
La decisión llega además después de que el propio Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación descartase aumentar los topes de captura para el conjunto de la flota española a partir del mes de junio.

La sardina llega más fuerte, pero la cuota sigue siendo limitada
Paradójicamente, la reducción de capturas no responde a una escasez del recurso en el mar.
Los últimos informes científicos muestran una evolución positiva del stock ibérico de sardina, cuya biomasa se sitúa actualmente por encima de las 445.000 toneladas, muy por encima de los niveles críticos registrados hace apenas una década.
La recuperación biológica de la especie es una buena noticia para el sector, pero sigue condicionada por los acuerdos internacionales de gestión y por el sistema de reparto de cuotas entre España y Portugal.
Por ello, aunque haya más sardina disponible en el mar, las posibilidades de captura continúan limitadas por la cuota autorizada.
El reparto de la cuota sigue generando debate
La gestión de la sardina ibérica continúa siendo uno de los asuntos más sensibles para el sector pesquero español.
Actualmente, Portugal dispone de aproximadamente el 66,5 % de la cuota conjunta, mientras que España recibe el 33,5 % restante.
Dentro de la cuota española también existen diferencias territoriales que siguen generando controversia.
Las organizaciones pesqueras gallegas llevan años reclamando una revisión de los criterios de reparto al considerar que no reflejan adecuadamente la realidad productiva de las flotas del noroeste peninsular.
La situación adquiere especial relevancia en Galicia, donde la sardina constituye uno de los pilares económicos de numerosas embarcaciones de bajura y de buena parte de la actividad comercial de las lonjas durante el verano.
Galicia se prepara para el pico de demanda
La reducción de los topes de captura llega precisamente cuando el mercado comienza a prepararse para uno de los momentos de mayor consumo del año.
Las tradicionales sardiñadas de San Juan y la llegada de turistas a las zonas costeras incrementan notablemente la demanda de sardina fresca durante los meses de junio, julio y agosto.
Sin embargo, el sector considera prioritario garantizar que la campaña pueda mantenerse activa durante más tiempo, evitando concentrar las capturas en pocas semanas.
La estrategia busca equilibrar rentabilidad, estabilidad de precios y sostenibilidad de la pesquería.
Un equilibrio entre tradición y sostenibilidad
La gestión de la sardina sigue siendo uno de los mayores retos para la pesca artesanal gallega.
La mejora del estado biológico del recurso demuestra que los esfuerzos realizados durante los últimos años han dado resultados positivos. Sin embargo, la necesidad de administrar cuidadosamente las cuotas continúa condicionando la actividad de cientos de familias que dependen de esta pesquería.
La reducción de los límites diarios para los xeiteiros supone un sacrificio inmediato para parte de la flota, pero también una apuesta por prolongar la campaña y garantizar que la sardina siga siendo uno de los símbolos de la pesca gallega durante los próximos años.