- Rescates nocturnos, accidentes en puertos y récord de ahogados: Galicia vive un verano crítico marcado por imprudencias y falta de prevención.
Un verano negro en el mar gallego
El rescate de 11 tripulantes en las islas Cíes, el accidente de una conductora en el puerto de Cambados y ahora la trágica muerte de un niño de 14 años en Marín dibujan un verano especialmente duro en la costa gallega, que marca un récord histórico de ahogamientos y emergencias náuticas.
La lista de incidentes crece día a día y refleja un patrón común: imprudencias, desconocimiento del medio y falta de vigilancia.
Tragedia en Marín: muere un niño de 14 años en Aguete
La última desgracia se produjo este jueves en el muelle de Aguete, en Marín, donde un menor de 14 años perdió la vida tras lanzarse al agua y quedar inconsciente.
El accidente ocurrió sobre las 17.30 horas, cuando el niño, natural de Seixo (Marín), saltó junto a otros amigos desde el muelle. Testigos relataron que pudo golpearse contra el fondo o con una cuerda de amarre, pues fue sacado del agua con heridas en la cara y en estado crítico.
Pese a la rápida actuación de bañistas, socorristas y personal sanitario —que emplearon incluso un desfibrilador del club de mar—, el menor no pudo ser reanimado. El 061 movilizó dos ambulancias, una de ellas medicalizada, pero el desenlace fue fatal.
La consternación se extendió entre vecinos, autoridades locales y emergencias desplazadas al puerto, incluido el Grupo de Intervención Psicolóxica de Galicia. El Concello de Marín transmitió su “máximo pesar” a la familia.
Este accidente se suma a otros recientes en la comunidad: el 11 de agosto, un joven de 17 años resultó gravemente herido al precipitarse desde un puente en Pontevedra, y el 17 de julio falleció otro adolescente de 14 años en la laguna de Pedras Miúdas, en Catoira.
Rescate nocturno en Cíes: 11 personas a salvo
La noche del sábado, el Centro de Coordinación Marítima de Vigo recibió una llamada de auxilio de la Salacia, una antigua patrullera de la Guardia Civil reconvertida en barco de recreo. La embarcación, fondeada junto a isla Martiño, sufrió una inundación en la sala de máquinas que la dejó sin propulsión.

La rápida intervención de la Salvamar Mirach permitió remolcar el barco hasta el Real Club Náutico de Vigo. Los 11 tripulantes resultaron ilesos, aunque la operación se desarrolló con gran tensión por la hora y la localización.
Cambados: un coche hundido en el puerto
Horas después, Cambados vivió otra escena de alarma. En el puerto de Tragove, un turismo cayó al mar tras perder su conductora el control en la rampa de acceso.
Vecinos y testigos se lanzaron al agua para auxiliarla. Aunque al principio no lograban liberarla del cinturón de seguridad, la mujer consiguió soltarse y salir a la superficie con ayuda de los improvisados rescatadores. Fue atendida por sanitarios del 061 y trasladada al Hospital do Salnés.
En el operativo participaron Policía Local, Emerxencias, Bombeiros do Salnés y personal médico del PAC.
Ocio, descuidos y falta de vigilancia
Kayak, paddle surf, navegación de recreo o simples paseos junto al mar: la temporada estival multiplica las situaciones de riesgo.
La falta de formación en seguridad, la escasa previsión meteorológica y la reducción de socorristas municipales dibujan un escenario cada vez más crítico.
Salvamento y emergencias, siempre en primera línea
En Cíes, la tripulación fue rescatada por Salvamento Marítimo. En Cambados, la mujer salvó la vida gracias a la acción inmediata de vecinos. En Marín, la comunidad entera se movilizó, aunque sin éxito. Y cada día, Cruz Roja, 061 y los bombeiros gallegos afrontan decenas de salidas.
Todos coinciden en un mensaje: la respuesta es rápida, pero sin prevención no se puede evitar la tragedia.
Galicia, epicentro de rescates en España
Los datos de la Real Federación Española de Salvamento sitúan a Galicia entre las comunidades con más ahogados del Estado, junto a Comunidad Valenciana y Andalucía. Este verano, lidera además la estadística de fallecimientos, con varias víctimas menores de edad.
Llamada a la precaución
El mar gallego es riqueza y disfrute, pero también un entorno hostil. El rescate en Cíes y la emergencia en Cambados terminaron bien, pero la tragedia de Marín recuerda que cada salto, cada despiste o cada imprudencia puede tener consecuencias irreversibles.