- La Xunta se opone a los criterios del Gobierno que impiden aplicar coeficientes reductores de jubilación a palangreros y arrastreros congeladores gallegos.
Galicia planta cara al criterio estatal que penaliza el retiro de la flota congeladora
La tensión entre Galicia y el Estado vuelve a escena, esta vez a cuenta de los coeficientes reductores de jubilación para los trabajadores del mar. La Xunta ha rechazado de plano los criterios establecidos por la Circular 4/2023 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que excluyen a los palangreros y arrastreros congeladores de los beneficios de retiro anticipado previstos para otros buques congeladores.
El núcleo del conflicto: ¿quién es congelador y quién no?
La interpretación estatal establece que los buques registrados como palangreros-congeladores o arrastreros-congeladores no deben ser considerados como “buques congeladores” a efectos del régimen de Seguridad Social del mar. Esta diferenciación excluye a buena parte de la flota gallega que opera en aguas internacionales, especialmente a la de palangre de superficie, de acogerse a coeficientes que permiten anticipar la jubilación por la penosidad del trabajo.
La Xunta califica esta decisión de discriminatoria y señala que el contenido de la actual Circular es idéntico al de otra publicada en julio de 2017, por lo que el Gobierno central reincide en una postura que Galicia no comparte.
Una flota castigada por el papel
“Resulta incoherente que buques que sí congelan a bordo y trabajan en condiciones de alta exigencia no reciban el mismo trato que otros, solo por cómo están registrados”, sostienen desde el sector. En efecto, la diferencia no se basa en la actividad real, sino en la denominación administrativa de los buques.

Esto afecta especialmente a las empresas armadoras gallegas, que sostienen operaciones de gran valor añadido en terceros países. En muchos casos, sus tripulaciones pasan meses embarcadas sin pisar tierra, lo que debería ser motivo suficiente para reconocer su derecho a una jubilación anticipada bajo las condiciones más duras del Régimen del Mar.
Petición de una mesa de diálogo urgente
El conselleiro do Mar, Alfonso Villares, ya ha remitido una carta a la secretaria general de Pesca, Isabel Artime, solicitando una reunión conjunta con los organismos competentes para revisar estos criterios. Lo hace, además, en cumplimiento del acuerdo alcanzado en la última Comisión Sectorial de Política Social y Seguridad de la Flota, celebrada el 14 de mayo en Santiago.
Desde la Consellería insisten en la necesidad de modificar la Circular 4/2023, y abren la puerta a un cambio de enfoque que reconozca la realidad operativa de la flota gallega de altura y gran altura, muy distinta a la de otras comunidades autónomas.
Impacto directo sobre el relevo generacional
Esta controversia no es solo un asunto administrativo. Si no se reconocen estos coeficientes reductores, los marineros gallegos tendrán que trabajar más años que otros colegas con condiciones similares, frenando aún más un relevo generacional ya de por sí difícil en el sector pesquero.
La posibilidad de un retiro anticipado es clave para facilitar la entrada de nuevos profesionales en la flota y asegurar el futuro del sector. Ignorar esta necesidad ahonda en la crisis demográfica del mar y compromete la competitividad de Galicia en el mapa internacional de la pesca.