Galicia planta cara al recorte pesquero de la UE

  • Galicia defiende en Bruselas que el recorte europeo de fondos pesqueros amenaza a la primera flota de la UE y a toda su cadena de valor.

Un sector que no acepta perder 246 millones

La marejada política y económica alrededor del futuro de los fondos europeos para la pesca vuelve a subir de intensidad. Galicia —la primera potencia pesquera de la Unión Europea por volumen de capturas, flota y empleo— rechaza frontalmente el recorte planteado por la Comisión Europea para el período 2028-2034.
El impacto no es menor: 246 millones de euros menos para la comunidad supondrían un golpe directo a la actividad extractiva, la acuicultura, el marisqueo y toda la industria transformadora que sostiene a miles de familias.

El aviso ya estaba sobre la mesa desde principios de octubre, cuando el Consello Galego de Pesca hizo público un informe en el que expresaba su “más rotunda oposición” al ajuste presupuestario. Aquel documento, avalado por todo el sector, calificaba la propuesta comunitaria como “un ataque frontal a Galicia y a uno de sus sectores estratégicos”.

Entrega directa en Bruselas: un mensaje sin intermediarios

Para evitar cualquier lectura tibia, la conselleira do Mar, Marta Villaverde, decidió entregar personalmente el informe al comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, en una reunión mantenida en el Parlamento Europeo.
Junto a ellos participaron Antonio Basanta, asistente de políticas del comisario, y el eurodiputado gallego Millán Mon.

El gesto no es menor: Galicia buscó trasladar en mano un mensaje que el sector considera vital para su futuro y que pretende situar en el centro del debate comunitario antes de que avance la negociación del nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP).

Un documento nacido del consenso del mar gallego

Uno de los elementos más relevantes es que el informe cuenta con unanimidad: pescadores, acuicultores, mariscadores e industrias han respaldado la hoja de ruta elaborada por el grupo de trabajo creado expresamente para este fin.

Según la Consellería, este acuerdo refuerza una idea que el sector viene repitiendo desde hace años: Galicia mantiene un papel de liderazgo en la defensa del modelo pesquero europeo, tanto en sostenibilidad como en competitividad.

Ese consenso interno ya tuvo eco en Madrid, donde el Consejo Consultivo de Política Pesquera para Asuntos Comunitarios incorporó íntegramente las propuestas gallegas. Un hecho que, según fuentes del sector, subraya la solidez técnica del posicionamiento y su encaje dentro de las prioridades estatales.

Impacto real para la flota y para el mar

Más allá del debate político, la clave está en el terreno: ¿qué supone este recorte para el mar gallego?

  • Menor capacidad de modernización de la flota, en un momento en el que la eficiencia energética y la seguridad se han convertido en exigencias globales.
  • Limitación para proyectos de innovación acuícola, esenciales para equilibrar la producción y reducir la dependencia exterior.
  • Riesgos para el relevo generacional, en un sector que ya afronta dificultades para atraer personal cualificado.
  • Efecto dominó en la cadena de valor, desde los puertos hasta la transformación, la logística y la comercialización.

“Un recorte así impacta mucho más allá de los barcos; impacta en la economía marítima gallega en su conjunto”, apuntan fuentes vinculadas a organismos consultivos europeos.

Un debate que marcará la agenda hasta 2034

La negociación del MFP no acaba de empezar, pero sí entra en una fase sensible: los Estados y el Parlamento Europeo analizarán los equilibrios presupuestarios en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, transición energética y nuevas prioridades comunitarias.

Para Galicia, el mensaje es claro: cualquier reducción de fondos pesqueros pone en riesgo un modelo económico y social que lleva décadas sosteniendo empleo, cohesión territorial y presencia europea en caladeros internacionales.

La pregunta es si Bruselas escuchará esta vez la voz unida del sector marítimo-pesquero gallego.