- La mar-industria gallega marca récord exportador y acelera su estrategia internacional para competir en un mercado de consumo estancado y demanda mundial al alza.
Un sector que mira más lejos que nunca
La mar-industria gallega —ese engranaje que une pesca, acuicultura y transformación— vive un momento decisivo. El sector alcanzó en 2024 casi 2.800 millones de euros en exportaciones, un nuevo máximo histórico que confirma a Galicia como uno de los polos pesqueros más potentes del planeta. Hoy, en la Cidade da Cultura, esta fortaleza fue el centro de debate del I Foro Competemar, un encuentro diseñado para analizar cómo mantenerse a la cabeza en un mercado global cada vez más exigente.
El dato que mejor resume este músculo: seis de cada diez productos del mar que exporta España nacen o se procesan en Galicia. Esa influencia coloca a la comunidad entre las 15 mayores potencias exportadoras del mundo, una posición que obliga a reflexionar sobre la estrategia internacional y sobre los retos que vienen.
Mercados cambiantes: cuando el consumo baja y la demanda global sube
El consumo interno de pescado y marisco sigue cayendo año tras año. Sin embargo, la demanda mundial —especialmente en Asia y en determinados nichos de Norteamérica— continúa creciendo. Este desequilibrio obliga a un giro estratégico: exportar es ya una necesidad estructural, no solo una oportunidad comercial.
Para el tejido industrial gallego, esto implica competir con proveedores de países donde los costes son mucho menores, mantener estándares de calidad que permitan diferenciarse y adaptar formatos, presentaciones y especies al gusto de mercados emergentes.

El desafío de la internacionalización
Una de las principales debilidades del sector radica en que muchas empresas —especialmente pequeñas y medianas— carecen de estructura suficiente para abrir nuevos mercados. Y ahí entra en juego uno de los ejes del encuentro de hoy: cómo reducir barreras y acompañar a la industria en su salto exterior.
Hasta 2027 se prevé apoyar la presencia de empresas gallegas en 51 ferias nacionales e internacionales mediante un paquete económico que supera los 11 millones de euros. La participación en estos eventos no es un simple escaparate: es, hoy por hoy, la vía más eficaz para cerrar contratos, explorar nuevos distribuidores y detectar tendencias que marcan los grandes compradores globales.
Competemar: estrategia, datos y abrir la puerta de EE. UU.
El foro se celebra dentro del programa Competemar, impulsado por Clusaga con una aportación autonómica de 148.000 euros. Más allá del número, el programa persigue algo que el sector reclamaba desde hace años: pensar en clave de cadena completa, desde el barco o la batea hasta el lineal internacional.
Entre sus acciones destacan:
• Un estudio global de competitividad para identificar dónde están las mayores oportunidades reales para la mar-industria gallega.
• Un plan de internacionalización sectorial, que ayudará a orientar decisiones comerciales desde datos y no desde intuiciones puntuales.
• “Taste of Sea” en Estados Unidos, un escaparate gastronómico clave en un país donde el consumo de pescado premium crece a doble dígito.
• Formación especializada para que las empresas entiendan cómo moverse en mercados estratégicos, negociar con distribuidores extranjeros y presentar su producto en formatos adecuados para cada destino.
El mensaje que quedó sobre la mesa es claro: quien no invierta en entender al comprador internacional se quedará atrás.
Galicia ante su propio espejo
La fortaleza exportadora no debe ocultar una realidad: en pleno descenso del consumo europeo y con un comercio internacional cada vez más volátil, la mar-industria gallega compite en un terreno duro. La diversificación de mercados, la digitalización comercial y la consolidación de la marca Galicia como origen de calidad serán claves para mantener el liderazgo.
Si 2024 dejó un récord, 2025 y siguientes exigirán algo más que cifras: estrategia, innovación y ambición internacional. Y el Foro Competemar nace precisamente para eso: para que Galicia no solo mantenga su posición, sino que avance en un océano donde cada día surgen nuevos competidores.