Galicia impulsa el pescado local en la compra pública

  • La Xunta prioriza el pescado de cercanía en licitaciones públicas para reducir huella de carbono y apoyar a la flota artesanal gallega.

El mar gallego entra en los menús públicos: más pescado local en escuelas y comedores

En un momento en que la trazabilidad, la sostenibilidad y la calidad del producto cobran más peso que nunca en las decisiones de compra, Galicia mueve ficha para que el pescado de proximidad gane espacio en los platos de los comedores públicos. Escuelas infantiles, centros sociales, hospitales o residencias podrán ofrecer más productos del mar gallegos gracias a los nuevos criterios de contratación impulsados desde la Xunta.

El cambio no es menor: incorporar criterios sociales y ambientales en la adjudicación de contratos significa valorar de forma concreta al proveedor que apuesta por el producto local y fresco, el que apoya la flota artesanal y contribuye a un modelo de mar más equilibrado.

Del mar al plato… con menos huella

Uno de los ejes clave de esta estrategia es disminuir la huella de carbono en la compra pública. En lugar de traer pescado desde el otro lado del mundo —el 70 % del que se consume en Europa procede de países terceros—, Galicia apuesta por potenciar la cadena corta de suministro, especialmente en el caso de la pesca, la acuicultura y la industria transformadora local.

Este modelo ya se aplica en iniciativas como Ecocomedores, un proyecto de la Axencia Galega de Servizos Sociais en colaboración con Grupos de Desenvolvemento Rural y la Reserva da Biosfera As Mariñas. Los menús escolares allí priorizan producto de temporada, ecológico, carnes y pescados locales y, en definitiva, productos “quilómetro cero”. Una apuesta que también comparten las escuelas infantiles del Consorcio Galego.

La intención es clara: en futuras licitaciones, las ofertas que incluyan producto de cercanía tendrán mayor puntuación. Además, este criterio se alinea con la Estrategia de Economía Circular del Sergas (Servizo Galego de Saúde), lo que da coherencia al enfoque general del consumo responsable desde lo público.

PescadeRías: identidad y sostenibilidad como valor añadido

Uno de los grandes activos para esta transformación es el sello “PescadeRías, ¿de onde son?”, una marca que identifica el pescado y marisco procedente de la flota artesanal gallega de bajura, capturado en las últimas 24 horas y vendido fresco, directamente desde nuestras lonjas.

Más que una etiqueta, PescadeRías actúa como garantía de frescura, origen y sostenibilidad. Detrás hay una pesca de alta selectividad, con artes poco invasivas que respetan el fondo marino y las especies. Incorporar estos productos en la compra pública no solo respalda a los marineros y mariscadoras, sino que educa a toda una generación en el valor del mar local.

Un impulso al rural costero desde la administración

Lo que está en juego no es solo la mejora de la alimentación en los comedores escolares o la reducción de emisiones: se trata también de dinamizar la economía del rural costero gallego. Las lonjas pequeñas, las depuradoras artesanales, las cofradías y las empresas que transforman el pescado en origen se benefician directamente cuando la administración pública opta por su producto.

Este tipo de medidas refuerzan la soberanía alimentaria, dan estabilidad al sector y permiten competir frente a una oferta global marcada muchas veces por precios bajos y estándares poco transparentes. Galicia tiene una flota entre las más respetuosas del mundo, y estas políticas le dan un papel protagonista en el futuro de la alimentación pública.

Del discurso a los hechos: normativa y herramientas

Más allá de la voluntad, el cambio está respaldado por normativa: la Ley de Calidad Alimentaria de Galicia (1/2024), la Ley de Impulso Demográfico (5/2021) y la publicación de la Guía de contratación pública ecológica (2023), son algunos de los pilares que sustentan esta transformación.

La guía, en particular, sirve como referencia para los órganos administrativos que adjudican contratos: marca cómo valorar el impacto ambiental de las compras, cómo aplicar el principio de proximidad y cómo asegurar que los productos adquiridos realmente tienen un origen local.

El futuro: comprar con cabeza, cocinar con corazón

Galicia da un paso firme hacia un modelo de contratación pública más coherente con sus recursos, su gente del mar y su paisaje costero. Apostar por el pescado de cercanía no es solo una cuestión de sabor: es un compromiso con la sostenibilidad, con la economía local y con el valor del trabajo artesanal.

En tiempos donde cada decisión de compra cuenta, que el mar gallego esté presente en los menús públicos es una victoria para el presente y una inversión en el futuro.