Galicia activa el Bono Peixe con 50 € por persona

  • La Xunta lanza el Bono Peixe: 50 euros para comprar pescado y marisco en Galicia y reactivar un sector clave de la economía costera.

Una inyección directa al consumo: arranca el Bono Peixe

Con el objetivo de frenar el descenso del consumo de productos del mar y revitalizar un sector clave para Galicia, la Xunta lanza el programa Bono Peixe: una ayuda directa a la ciudadanía para fomentar la compra de pescado y marisco fresco. La medida permitirá a los mayores de edad descargar un bono de 50 euros que podrá utilizarse en descuentos semanales sin mínimo de compra. El sistema se activará el 28 de julio a través de la web bonopeixe.gal, con una app específica para móviles.

El bono, financiado con 2,5 millones de euros procedentes del Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura (FEMPA), se aplicará en forma de descuentos de 5 euros por semana, acumulables hasta un máximo de 25 € por compra.

El mar gallego, en cifras

El programa se diseñó con la previsión de que alrededor de 50.000 gallegos puedan beneficiarse directamente, generando un impacto económico estimado en más de 10 millones de euros para el sector pesquero y comercializador. Una estimación optimista que multiplica por cuatro la inversión pública, con el foco puesto en la soberanía alimentaria, el bienestar social y la promoción de los productos del mar gallegos.

La cadena mar-industria-comercio será la gran beneficiada en este impulso coyuntural, que busca también concienciar al consumidor sobre la calidad y el valor nutricional del pescado y marisco local, frente a opciones ultraprocesadas que han ganado espacio en la cesta de la compra.

¿Dónde y cómo se podrá usar el Bono Peixe?

El sistema está dirigido tanto al comercio tradicional como a pequeñas pescaderías, siempre que estén dados de alta en el Rexistro Sanitario de Galicia y cumplan con los epígrafes del IAE establecidos. Se calcula que unos 1.600 establecimientos podrían sumarse a la iniciativa, lo que representa una red de venta clave en todo el territorio.

La Xunta aclara que el bono no exigirá compra mínima, pero sí limitará el descuento por compra a un máximo de 25 €. De este modo, se pretende que el beneficio se reparta en el tiempo y llegue a un mayor número de operaciones.

Contexto: caída del consumo y precios al alza

El lanzamiento del Bono Peixe llega en un momento de desaceleración del consumo de productos pesqueros en los hogares. Según datos del propio sector, el incremento sostenido de los precios, unido al cambio de hábitos alimentarios y al auge de productos precocinados, ha provocado una caída preocupante, especialmente entre la población joven.

A esto se suma el impacto acumulado de la inflación y la presión sobre las rentas familiares, que ha desplazado productos como el pescado fresco en favor de opciones más baratas, aunque menos saludables. En este contexto, el bono se presenta como un incentivo directo y práctico para invertir en una alimentación equilibrada y de proximidad.

Un impulso más allá del ahorro

La conselleira do Mar, Marta Fernández-Tapias, ha defendido el bono como una “respuesta innovadora” al descenso en el consumo de pescado. “Queremos estimular a compra de peixe e marisco e mellorar a dieta dos consumidores”, apuntó. Por su parte, el presidente Alfonso Rueda calificó la medida de “simbólica pero eficaz” durante su anuncio parlamentario.

Ambos remarcaron que esta acción no solo es un alivio para los consumidores, sino también un balón de oxígeno para pescadores, depuradoras, lonjas y pequeños puntos de venta que siguen soportando una carga creciente de costes operativos.

¿Puede un bono cambiar los hábitos?

La pregunta que flota entre líneas es si una medida como esta, con impacto puntual y duración limitada, será suficiente para frenar la tendencia de fondo. El éxito del programa dependerá no solo de su ejecución técnica y logística, sino también de su capacidad para crear fidelización y devolver al pescado fresco el lugar que merece en la dieta de los gallegos.

Para el sector pesquero, más que una ayuda, es un recordatorio de que su supervivencia también se juega en la pescadería del barrio.