- La posible exención de las cuotas a la Seguridad Social para las mariscadoras supone un avance clave para proteger al sector durante los paros forzosos por crisis ambientales.
- La anunciada exención de las cuotas a la Seguridad Social para las mariscadoras afectadas por la crisis del marisqueo abre una vía de esperanza para un sector que lleva meses reclamando esta medida. Analizamos su alcance y los retos pendientes.
Un anuncio que el marisqueo recibe con esperanza… y también con prudencia
Después de meses de movilizaciones, reuniones institucionales y reivindicaciones de las propias profesionales del mar, el sector del marisqueo gallego podría estar más cerca de conseguir una de sus principales demandas: dejar de pagar las cuotas a la Seguridad Social durante los periodos en los que una crisis extraordinaria les impida desarrollar su actividad.
El anuncio llega en un momento especialmente delicado para cientos de mariscadoras y mariscadores de Galicia, que han visto cómo la mortandad masiva de bivalvos provocada por los temporales y las intensas lluvias del pasado invierno paralizaba su principal fuente de ingresos, mientras continuaban afrontando cada mes el pago de sus cotizaciones al Régimen Especial del Mar.
Aunque todavía queda pendiente su aprobación definitiva mediante el instrumento legal correspondiente, el principio de acuerdo anunciado representa un cambio importante para un colectivo que lleva meses reclamando una respuesta efectiva.
Una reivindicación histórica del sector
La posibilidad de suspender el pago de las cuotas cuando la actividad se paraliza por causas de fuerza mayor no es una petición nueva.
Durante los últimos meses, asociaciones como Mulleres Salgadas, cofradías de pescadores y numerosas organizaciones del sector han insistido en que resultaba injusto obligar a las profesionales a seguir pagando la Seguridad Social mientras permanecían sin ingresos por circunstancias completamente ajenas a su voluntad.
La propuesta contempla que las personas dedicadas al marisqueo puedan mantenerse dadas de alta en el Régimen Especial del Mar, conservando todos sus derechos de cotización y protección social, pero sin asumir el coste de las cuotas durante los periodos excepcionales en los que no puedan faenar debido a una crisis como la actual.
Un alivio para cientos de familias del litoral gallego
Más allá de su dimensión administrativa, la medida tendría un impacto directo sobre la economía de numerosas familias que dependen exclusivamente del marisqueo.

Durante esta crisis, muchas profesionales no solo han dejado de extraer marisco, sino que han continuado realizando labores imprescindibles para la recuperación de los bancos marisqueros, como la limpieza de los arenales, la retirada de ejemplares muertos o las siembras de bivalvos, trabajos fundamentales para el futuro de las rías pero que, en muchos casos, no generan ingresos suficientes.
Eliminar temporalmente la obligación de pagar las cotizaciones supondría reducir una importante carga económica en un momento especialmente complejo para el sector.
Galicia necesita soluciones que se conviertan en hechos
La crisis del marisqueo que atraviesan las rías gallegas ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de una actividad profundamente ligada al estado ambiental de los ecosistemas costeros.
Las pérdidas registradas en especies como el berberecho o distintas variedades de almeja han alcanzado niveles históricos, comprometiendo la viabilidad económica de muchas explotaciones y haciendo evidente la necesidad de incorporar mecanismos de protección social adaptados a este tipo de emergencias.
Sin embargo, desde el propio sector también se insiste en que los anuncios deben traducirse cuanto antes en medidas efectivas.
La experiencia de los últimos meses ha generado comprensible cautela entre las profesionales, que han visto cómo diferentes compromisos se retrasaban mientras seguían acumulando gastos sin apenas ingresos. Por ello, la prioridad ahora pasa por que la exención sea aprobada oficialmente, entre en vigor lo antes posible y ofrezca seguridad jurídica a quienes llevan meses esperando una solución.
El futuro del marisqueo también pasa por proteger a sus profesionales
El marisqueo constituye uno de los pilares económicos, sociales y culturales del litoral gallego.
Proteger a quienes trabajan en él no solo significa garantizar sus derechos laborales, sino también asegurar el relevo generacional, la conservación de los bancos marisqueros y la continuidad de una actividad esencial para numerosas villas marineras.
Si finalmente la exención de las cuotas a la Seguridad Social se convierte en realidad, Galicia dará un paso importante hacia un sistema de protección más justo para las personas trabajadoras del mar.
Ahora queda que el compromiso político se traduzca en una norma efectiva. Porque apoyar a las mariscadoras cuando no pueden trabajar por causas de fuerza mayor no es solo una cuestión de justicia social: es también una inversión en el futuro de las rías gallegas y de todas las familias que viven de ellas.