El mejillón gallego se paraliza por toxinas y solo Sada sigue activa

  • Las biotoxinas diarreicas obligan a cerrar casi todas las bateas gallegas de mejillón. Solo 105 de las 3.437 permanecen abiertas, todas en Sada.

Un nuevo golpe para el sector del mejillón gallego

La acuicultura gallega vuelve a enfrentarse a uno de sus mayores enemigos: las biotoxinas marinas. El Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar) ha decretado el cierre de prácticamente todas las bateas de mejillón de Galicia por la presencia de toxinas lipofílicas, responsables del llamado síndrome diarreico por consumo de moluscos.

A última hora de este miércoles, únicamente permanecían operativos los polígonos de Lorbé, en Sada, donde todavía se permitía la extracción en 105 bateas de las 3.437 que integran el parque bateeiro gallego.

La situación supone un frenazo casi total para la principal producción acuícola de España y uno de los motores económicos de las rías gallegas.

¿Qué está ocurriendo en las rías gallegas?

El fenómeno tiene su origen en la proliferación de la microalga Dinophysis acuminata, un organismo microscópico que genera toxinas lipofílicas acumuladas por los moluscos filtradores.

Estas sustancias no alteran el aspecto ni el sabor del mejillón, pero pueden provocar trastornos gastrointestinales severos, principalmente diarreas, por lo que la normativa sanitaria obliga a cerrar de inmediato las zonas afectadas.

Este episodio comenzó a detectarse a mediados de abril, coincidiendo con la primavera, una época especialmente propicia para la aparición de mareas rojas en las rías gallegas.

Semana tras semana, la toxicidad fue aumentando hasta dejar abiertos únicamente dos de los 52 polígonos bateeiros de Galicia.

El papel del Intecmar: vigilancia para garantizar la seguridad alimentaria

El Intecmar realiza muestreos constantes para controlar la evolución del episodio y determinar cuándo los moluscos vuelven a ser aptos para el consumo.

Tal y como han explicado técnicos del organismo en anteriores episodios, una vez que la concentración de microalgas desciende, los mejillones comienzan un proceso natural de depuración. Las toxinas se metabolizan y desaparecen progresivamente del organismo del molusco.

La duración del cierre puede variar desde unos pocos días hasta varias semanas, dependiendo de las condiciones oceanográficas y meteorológicas.

Impacto económico en toda la cadena de valor

El cierre de las bateas no solo afecta a los productores. La paralización alcanza a toda la cadena mar-industria:

  • Bateeiros.
  • Transportistas.
  • Depuradoras.
  • Comercializadoras.
  • Cocederos.
  • Empresas de congelado.
  • Industria conservera.

El golpe es especialmente duro para los productores, ya que el 77 % del mejillón gallego se comercializa en fresco, mientras que el 23 % restante se destina a transformación industrial.

Cada jornada sin extracción supone pérdidas económicas directas y una creciente incertidumbre para miles de familias que dependen de esta actividad.

Tres años consecutivos en mínimos históricos

El sector encadena ya tres ejercicios especialmente complicados.

En 2025, la producción de mejillón en Galicia cayó hasta las 177.638 toneladas, la cifra más baja del siglo XXI. La facturación también descendió hasta los 124,12 millones de euros.

La conselleira do Mar, Marta Villaverde, atribuyó estos resultados a los cierres por biotoxinas y a la elevada dependencia del cultivo de las condiciones ambientales.

El cambio climático agrava el problema

Investigadores del Instituto de Investigaciones Marinas ya advirtieron en un informe reciente de que el sector mejillonero gallego afrontará “años difíciles”.

El calentamiento del océano, las alteraciones en los afloramientos y los cambios en la dinámica de las rías favorecen la proliferación de microalgas tóxicas y aumentan la frecuencia de estos episodios.

Para una actividad tan ligada al medio natural como la mitilicultura, el cambio climático se ha convertido en un factor estratégico de primer orden.

La escasez de mejilla añade más presión

A esta crisis se suma la dificultad para obtener mejilla, la semilla de mejillón que se recoge en zonas rocosas del litoral y que sirve para sembrar las bateas.

Ante la insuficiencia de cría disponible, la Xunta decidió prorrogar la campaña extractiva hasta el 31 de mayo, una medida excepcional destinada a garantizar el abastecimiento de semilla para los cultivos.

Sin mejilla suficiente y con las bateas cerradas por toxinas, el sector afronta una tormenta perfecta.

Galicia, líder mundial en producción de mejillón

Galicia concentra la mayor producción de mejillón de Europa y es una referencia internacional en cultivo en batea.

Las rías de Arousa, Vigo, Pontevedra y Muros-Noia sustentan una actividad que genera miles de empleos directos e indirectos y abastece tanto al mercado nacional como a numerosos países de exportación.

Cada cierre generalizado pone de manifiesto la enorme dependencia económica y social que las zonas costeras mantienen con esta especie.

Pendientes de la evolución de la marea roja

La esperanza del sector está puesta en que la toxicidad alcance pronto su pico máximo y comience el proceso de autodesintoxicación natural del molusco.

Hasta entonces, la actividad permanece prácticamente paralizada, con la vista puesta en los próximos análisis del Intecmar y en la evolución de las condiciones oceanográficas.

La única certeza es que el mejillón gallego vuelve a demostrar su vulnerabilidad frente a los cambios ambientales y la necesidad de reforzar el conocimiento científico para proteger uno de los pilares del mar de Galicia.