- El sector del mar advierte del impacto de un modelo industrial enajeno a la ría y a la costa
- El sector del mar se moviliza en Santiago contra Altri por amenazar el agua, las rías y la economía marinera gallega.
- Miles de personas, con fuerte presencia del sector del mar, volvieron a llenar el Obradoiro para frenar el proyecto de Altri, considerado una amenaza directa para las rías, la pesca y el marisqueo gallego.
El conflicto alrededor del proyecto industrial de Altri se volvió a situar en el centro del debate gallego con una movilización masiva en Santiago de Compostela. La Praza do Obradoiro se llenó de nuevo con miles de personas convocadas por plataformas sociales y ambientales, en una protesta que contó con una presencia muy visible del sector del mar, especialmente de la ría de Arousa.
Para el mundo marinero, la protesta va más allá de un posicionamiento ambiental: es una defensa directa de los recursos hídricos, de las rías y de un modelo productivo ligado a la pesca, al marisqueo y a la acuicultura, que depende de un equilibrio delicado entre tierra y mar.
La ría de Arousa entra en el corazón del conflicto
Desde la Alameda compostelana, el presidente de la Plataforma en Defensa de la Ría de Arousa (PDRA), Xaquín Trepado, advirtió de que el modelo industrial que representa Altri supone una amenaza directa para el tejido socioeconómico marinero. “Hablamos de un modelo que afecta al campo, pero también al mar y al turismo”, señaló, recordando que las rías son ecosistemas extremadamente sensibles a lo que acontece río arriba.
La experiencia del sector del mar avala esta preocupación. Las rías gallegas dependen de la calidad de las aguas continentales, y cualquier alteración significativa en los caudales, vertidos o #carga contaminantes puede tener efectos directos sobre el marisqueo a pie, las bateas de mejillón y la pesca artesanal.
El río Ulla, una arteria clave para el mar
Uno de los ejes centrales de la movilización fue la defensa del río Ulla, considerado una pieza fundamental en la salud de la ría de Arousa. Las plataformas recordaron que este río no solo vertebra territorios del interior, sino que condiciona la productividad marisquera y pesquera de la ría.
Desde el sector se advierte de que la contaminación o sobreexplotación del Ulla tendría consecuencias directas sobre especies clave como el mejillón, la almeja o el berberecho, así como sobre la cadena trófica que sustenta la riqueza marina de la zona.
Un modelo industrial en cuestión
Durante la jornada, las intervenciones coincidieron en criticar un modelo industrial de enclave que, segundo denunciaron, prioriza el consumo intensivo de agua doce y la generación de residuos frente a la conservación de los ecosistemas. Para el sector marinero, esta lógica choca frontalmente con un modelo productivo basado en la sostenibilidad a largo plazo.
La presencia de mariscadoras, representantes de cofradías y colectivos vinculados al mar subrayó que el debate sobre Altri no es ajeno a la costa. Por el contrario, afecta directamente a la viabilidad de cientos de explotaciones marinas que dependen de la calidad ambiental como principal activo económico.
La economía del mar como patrimonio colectivo
Trepado insistió en la necesidad de tejer alianzas entre sectores productivos, recordando que el mar gallego no puede entenderse sin su relación con la tierra. “Las rías son el reflejo del que acontece en el interior”, advirtió, señalando que cualquier decisión sobre grandes proyectos industriales debe evaluar el impacto acumulado sobre el conjunto del sistema costero.
Desde Costa Oeste, el sector lleva tiempo alertando de que la economía del mar genera empleo estable, fija población y distribuye riqueza a lo largo de la costa, frente a modelos extractivistas que concentran beneficios y externalizan impactos.
Un Obradoiro convertido en ría simbólica
En la Praza do Obradoiro, la lectura del manifiesto y la escenografía de un monte gallego con especies autóctonas convivieron con un discurso claramente marinero. Las referencias a las almejas, a los mejillones, a la lamprea o al salmón reforzaron la idea de una Galicia interconectada, donde la defensa del agua doce es también la defensa del mar.
La música y las intervenciones culturales acompañaron un mensaje claro: Galicia no quiere ser una tierra de sacrificio ni en el interior ni en la costa.
El mar también dice no
La movilización en Santiago confirmó que el sector del mar es un actor central en el rechazo al proyecto de Altri. La defensa de las rías, de los ríos y de la calidad de las aguas se convirtió en una línea roja para la pesca, el marisqueo y la acuicultura gallega.
El Obradoiro habló, pero el mensaje llegó a las rías: sin agua limpio y sin equilibrio territorial no hay futuro para el mar gallego.