El furtivismo vuelve a golpear al marisqueo gallego

  • Dos operativos en Boiro y Cee se saldan con más de 55 kilos de marisco ilegal decomisado y nuevas sanciones por furtivismo en Galicia.
  • La lucha contra el furtivismo se intensifica en Galicia con dos actuaciones en Boiro y Cee que permitieron incautar más de 55 kilos de marisco ilegal.

El furtivismo sigue siendo una de las principales amenazas para el equilibrio del marisqueo gallego, tanto desde el punto de vista económico como ambiental y sanitario. En apenas unos días, dos actuaciones desarrolladas en la provincia de A Coruña —en Boiro y Cee— han vuelto a poner de manifiesto la presión constante que sufre el sector, con más de 55 kilos de marisco ilegal intervenido y múltiples sanciones administrativas.

Las operaciones, en las que participaron fuerzas policiales, Gardapescas y cofradías, refuerzan la estrategia de control impulsada en las rías para proteger un recurso clave para la economía costera.

Operativo contra el furtivismo en playas de Boiro

La Unidad de Policía Nacional Adscrita de Galicia (UPA), en colaboración con la cofradía de pescadores de Cabo de Cruz, llevó a cabo el pasado 18 de diciembre un dispositivo específico de vigilancia en playas del municipio de Boiro.

Resultados de la intervención:

  • Nueve personas identificadas
  • Trece actas de infracción tramitadas
  • 31,40 kilos de almeja y berberecho recuperados

Del total de actas levantadas, ocho corresponden a infracciones de la Ley de Pesca de Galicia, mientras que las cinco restantes se encuadran en la Ley Orgánica 4/2015 de protección de la seguridad ciudadana.

El marisco intervenido fue resembrado en la zona, una práctica habitual cuando el producto reúne condiciones para ser devuelto al medio y contribuir a la regeneración del banco marisquero.

Vigilancia integral: extracción, transporte y venta ilegal

Más allá de la captura directa, las autoridades insisten en que la lucha contra el furtivismo no se limita a la playa. Los operativos buscan cortar toda la cadena ilegal, desde la extracción hasta el transporte y la posible comercialización del marisco sin garantías sanitarias.

Este enfoque integral resulta clave para proteger tanto los recursos naturales como la seguridad alimentaria, evitando que producto ilegal llegue al consumidor final.

Decomiso de berberecho en Cee durante un control de tráfico

La segunda actuación tuvo lugar en el municipio de Cee, durante un control rutinario de tráfico en el que intervinieron la unidad operativa de Gardapescas de Portosín y la Guardia Civil de Tráfico de Corcubión.

Lo encontrado en el vehículo:

  • 24 kilos de berberecho capturado de forma irregular
  • Equipo completo de buceo y aletas en el maletero

El conductor reconoció haber recogido el marisco en la playa de A Concha, incumpliendo varios artículos de la Ley de Pesca de Galicia, entre ellos los relacionados con captura mediante equipos autónomos y transporte de productos pesqueros sin documentación.

En este caso, el vehículo fue incautado y el molusco destruido, siendo depositado en un contenedor de residuos biológicos autorizado.

Galicia, en primera línea contra el marisqueo ilegal

Galicia mantiene una de las estructuras de control más activas del litoral español, con una estrecha colaboración entre Consellería do Mar, Gardapescas, fuerzas de seguridad y cofradías. Aun así, el furtivismo continúa siendo un problema persistente, especialmente en períodos de alta demanda comercial.

El impacto va más allá de la pérdida de recursos:

  • Competencia desleal para los profesionales del mar
  • Deterioro de los bancos marisqueros
  • Riesgos sanitarios para el consumidor
  • Daño a la imagen del sector

Las actuaciones desarrolladas en Boiro y Cee evidencian que la vigilancia funciona, pero también que el furtivismo sigue siendo una realidad diaria en el litoral gallego. La recuperación de más de 55 kilos de marisco ilegal y la tramitación de múltiples sanciones refuerzan el mensaje de tolerancia cero hacia una práctica que pone en jaque el futuro del marisqueo.

La implicación conjunta de administraciones, fuerzas de seguridad y sector profesional continúa siendo la mejor herramienta para proteger un recurso que es patrimonio económico, social y ambiental de Galicia.