El Congreso frena la eólica marina en Galicia

  • El BNG logra apoyo para aplazar los parques eólicos marinos hasta que se conozca su impacto sobre los caladeros y ecosistemas del litoral gallego.

Galicia frena la eólica marina hasta conocer su impacto

El Congreso de los Diputados ha respaldado la propuesta del Bloque Nacionalista Galego (BNG) para paralizar el despliegue de la energía eólica marina en Galicia. La medida, defendida por el diputado Néstor Rego, busca evitar que los proyectos avancen sin datos concluyentes sobre su impacto en los ecosistemas marinos y en la flota pesquera gallega, que depende directamente de los caladeros situados en las zonas ahora designadas como de alto potencial energético (ZAPER).

Precaución frente al avance de los parques

El BNG solicita que no se ejecute el Real Decreto 962/2024, que regula la instalación de renovables en el mar, hasta que el Instituto Español de Oceanografía (IEO) finalice los estudios previstos en los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM), específicamente las medidas ER2 y ER3, centradas en el análisis del impacto ambiental y pesquero.

“El Gobierno prevé instalar el 50 % de los parques eólicos marinos en el litoral gallego sin tener en cuenta su efecto sobre los caladeros ni sobre el medio marino”, advirtió Rego, quien también criticó que se esté anteponiendo el interés del lobby eléctrico a la protección del mar y del sector pesquero.

¿Dónde están los estudios previos?

La propuesta insiste en aplicar el principio de precaución recogido en el Convenio Ospar, que España tiene ratificado. Este principio establece que, ante la falta de información científica suficiente, debe suspenderse toda actividad con riesgo de daño ambiental. Además, Rego recordó que el Parlamento Europeo ya ha instado a preservar zonas clave como los caladeros históricos del avance de las energías renovables.

La normativa española vigente —como la Ley de Protección del Medio Marino o el Real Decreto sobre ordenación marítima— obliga a integrar el conocimiento científico más actualizado antes de tomar decisiones que puedan condicionar la sostenibilidad a largo plazo del ecosistema marino.

Un modelo en tensión: transición ecológica vs. sostenibilidad pesquera

La petición del BNG refleja una preocupación creciente en Galicia: que la transición energética se imponga sin planificación real sobre sus efectos sociales y ambientales, especialmente en el litoral, donde se concentran tanto los recursos pesqueros como los proyectos renovables.

El impacto de los futuros aerogeneradores marinos sobre los ecosistemas bentónicos, las rutas migratorias de especies o los patrones de sedimentación sigue siendo un interrogante. También lo es su efecto socioeconómico sobre la flota artesanal, que ya soporta presiones como la reducción de cuotas, la subida de costes o la competencia internacional.

Contexto sectorial: lo que está en juego

Para muchas comunidades costeras de Galicia, especialmente en zonas como A Mariña, Costa da Morte o Rías Baixas, la pesca no es solo una actividad económica, sino el eje de su cultura y subsistencia. La colocación de aerogeneradores en zonas tradicionalmente pesqueras, sin consenso ni garantías, amenaza con agudizar el declive de un sector ya castigado por la burocracia, la falta de relevo generacional y la competencia desleal.

El freno a los parques eólicos no supone una oposición a la energía renovable, sino una exigencia de planificación responsable, donde el mar no se trate como un solar energético, sino como un ecosistema complejo y un espacio productivo esencial.

¿Equilibrio posible o conflicto anunciado?

El apoyo del Congreso al aplazamiento solicitado por el BNG no detiene definitivamente los proyectos eólicos, pero marca un punto de inflexión en la forma de abordarlos. El sector del mar pide rigor, participación y ciencia antes que velocidad y beneficios a corto plazo.

De momento, Galicia respira. Pero el debate sobre cómo convivirán la pesca y las renovables está lejos de resolverse. Y lo que se decida hoy, condicionará el futuro del mar gallego durante décadas.