El Congreso debate ampliar la jubilación de los buzos

  • El Congreso debatirá subir el coeficiente reductor de los buzos profesionales del 0,15 al 0,30, dada su alta siniestralidad y desgaste prematuro.

La edad de jubilación de los buzos vuelve al primer plano

La Comisión de Trabajo del Congreso abordará en los próximos días una propuesta clave para el futuro de uno de los oficios más duros del mar: el buceo profesional. La iniciativa, impulsada por el grupo Sumar, propone incrementar el coeficiente reductor de la edad de jubilación para los buceadores industriales, actualmente fijado en 0,15, hasta alcanzar al menos el 0,30.

El Instituto Social de la Marina (ISM), organismo dependiente del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, respalda este aumento y lo considera justificado por la elevada siniestralidad, el esfuerzo físico y el deterioro de salud prematuro asociado a esta profesión.

Una profesión con riesgo extremo

Los datos que acompañan la propuesta parlamentaria son contundentes. Según la CGT, entre 1989 y 2014, los buceadores comerciales concentraron el 78,9% de los accidentes laborales mortales registrados en el sector marítimo. El riesgo de sufrir un accidente grave es, según la propia iniciativa, 290 veces superior al de la población activa media en España.

Además, se destaca que la edad media a la que aparecen patologías invalidantes entre estos trabajadores es de solo 33 años, y es “ciertamente difícil” encontrar profesionales en activo que superen los 50 años de edad.

¿Qué es el coeficiente reductor?

El coeficiente reductor de jubilación permite adelantar la edad de retiro sin penalización para profesiones especialmente penosas o peligrosas. En el caso del buceo profesional, la ley de pesca sostenible e investigación pesquera de 2023 introdujo un primer coeficiente del 0,15. Sin embargo, tanto el ISM como los sindicatos lo consideran claramente insuficiente.

El incremento a 0,30 permitiría rebajar en mayor proporción los años necesarios para acceder a la pensión completa, en consonancia con la realidad del trabajo submarino. El sindicato CGT va incluso más allá y propone un coeficiente del 0,40.

Una asignatura pendiente: el buceo recreativo

Actualmente, los instructores de buceo recreativo y técnico no tienen acceso a ningún tipo de coeficiente reductor, pese a las condiciones de inmersión continuada, estrés físico y exposición al riesgo. La propuesta que se debatirá en el Congreso también solicita que se valore la inclusión de estos perfiles en los nuevos mecanismos de evaluación que el Gobierno tiene en fase de tramitación.

Dicho mecanismo permitiría estudiar caso a caso la incorporación de nuevas profesiones a los listados con derecho a coeficiente, siempre bajo criterios técnicos y de siniestralidad documentada.

Impacto en el sector marino y costero

El reconocimiento de estas condiciones laborales tendría un impacto directo en el ámbito marino profesional, especialmente en zonas con alta presencia de buceadores industriales, como Galicia, Andalucía, Euskadi o la Comunidad Valenciana. Estos profesionales están vinculados a sectores clave como el marisqueo a pulmón, la inspección subacuática, la acuicultura o las obras hidráulicas en puertos y astilleros.

En el caso gallego, la medida afectaría positivamente a buzos extractores de recursos marinos que trabajan en condiciones extremas para abastecer lonjas, depuradoras y exportadores de marisco. La mejora del coeficiente reductor reconocería el desgaste físico de una labor esencial para la economía azul, pero tradicionalmente invisible.