El centollo gallego inicia campaña con récord de precios y decomisos

  • El centollo vuelve al mar con 13 €/kg de precio mínimo y más de 1.500 kilos decomisados en Galicia antes del arranque oficial de la campaña.

El regreso del “rey del marisco”: sube el precio y la vigilancia

El centollo gallego regresa esta semana a las rías con doble protagonista: el precio y el control. Los armadores de O Grove, epicentro del crustáceo por excelencia, acordaron fijar en 13 euros el kilo el precio mínimo de retirada, un euro más que el pasado año. La cifra, aunque simbólica, marca una tendencia de firmeza en el valor de la “centola do Grove”, producto que sigue siendo referencia nacional por su calidad y tamaño.

Unas cincuenta embarcaciones saldrán este domingo a largar los miños en busca de los primeros ejemplares de la temporada. Con cupos de 35 kilos por barco y tripulante, la flota confía en un inicio con buenas capturas y precios sólidos, avalados por la demanda que cada año dispara la lonja arousana.

Subida progresiva y marca con identidad

La subida no es casual. Desde 2018, el precio medio del centollo oscilaba entre los 14 y 16 euros por kilo, aunque el último ejercicio cerró en 19,57 euros, impulsado por una mayor valorización del producto gallego. En la primera subasta del año pasado se llegaron a pagar 44,70 euros por los mejores machos, cifra que evidencia un mercado que premia la calidad y la trazabilidad.

La marca “Centola do Grove” ha sido clave en este posicionamiento. Reconocida por la Consellería do Mar como una “estratexia de diferenciación”, su éxito reside en el origen certificado y en la gestión ordenada del recurso. El director xeral de Pesca, Cándido Rial, destacó recientemente que “estas marcas colectivas fortalecen la competitividad y refuerzan la sostenibilidad del mar gallego”.

Furtivismo al alza: más de 1.500 kilos decomisados

Mientras el sector profesional se prepara para la campaña, el furtivismo vuelve a encender las alarmas. Hasta el 31 de octubre, los servicios de inspección autonómicos y estatales habían decomisado más de 1.500 kilos de centollo ilegal en las rías gallegas, el doble que en el mismo periodo de 2024, cuando se incautaron 827 kilos.

Los meses más duros fueron los de invierno: entre enero y mayo se recuperaron 1.237 kilos, con un pico de 461 kilos en febrero, mes especialmente activo para la pesca ilegal. En verano, las cifras cayeron —72 kilos en junio y apenas 22 en septiembre—, lo que sugiere una mayor presión de control en las fechas previas al arranque de la campaña oficial.

Una temporada decisiva para la sostenibilidad

El centollo no solo es uno de los mariscos más cotizados de Galicia, sino también un termómetro del equilibrio entre rentabilidad y conservación. Su campaña, que se prolonga hasta primavera, concentra su mayor volumen en torno a la Navidad, cuando la demanda nacional alcanza picos históricos.

El reto para 2025 será doble: mantener precios que recompensen al pescador sin presionar el recurso y reforzar la lucha contra la pesca ilegal, que erosiona tanto la economía como la imagen del producto gallego.

En O Grove confían en que el mar vuelva a responder. La calidad está garantizada; ahora falta que el mercado y el tiempo acompañen.