El cangrejo verde pone en jaque al marisqueo en Pontevedra

  • La retirada de 120.000 cangrejos verdes en la ría de Pontevedra reabre el debate sobre depredadores, especies invasoras y los verdaderos riesgos para el marisqueo.
  • Las cofradías retiran 120.000 cangrejos verdes en la ría de Pontevedra para proteger la almeja y el berberecho, mientras el sector alerta de amenazas ambientales más profundas.

La retirada de 120.000 cangrejos verdes de la ría de Pontevedra en apenas un año ha vuelto a situar a este crustáceo en el centro del debate marisquero. Para las cofradías, se trata de una actuación necesaria para proteger los bancos de almeja y berberecho. Para parte del sector y del ámbito científico, la pregunta es otra: ¿estamos señalando al depredador visible mientras ignoramos problemas estructurales mucho más graves para la salud de las rías?

El debate no es nuevo, pero vuelve con fuerza en un momento en el que el marisqueo gallego atraviesa una de sus etapas más delicadas.

120.000 cangrejos retirados de los bancos marisqueros

El cangrejo verde (Carcinus maenas) es un viejo conocido de las rías gallegas. Pequeño, abundante y aparentemente inofensivo, es sin embargo un depredador voraz de bivalvos, especialmente en fases juveniles.

Durante 2025, el barco de la lonja de Campelo, que agrupa a las cofradías marisqueras de la ría de Pontevedra, retiró 716 kilos de cangrejo verde mediante nasas específicas. Teniendo en cuenta que cada ejemplar pesa de media unos seis gramos, la cifra se traduce en cerca de 120.000 individuos extraídos.

Los datos reflejan la magnitud de la presión que esta especie ejerce sobre los bancos productivos, especialmente en zonas sensibles como el cantil de Combarro, donde en estas semanas las nasas trabajan a diario.

Un depredador más activo en invierno

El Carcinus maenas incrementa su actividad en los meses fríos, coincidiendo con el crecimiento de la cría de almeja hasta un tamaño vulnerable. Por este motivo, la mayor parte de las capturas se concentran entre noviembre y febrero.

Las cifras son claras: solo en noviembre y diciembre de 2025 se retiraron 619 kilos, frente a los 716 del conjunto del año. Un patrón estacional que obliga a intensificar los trabajos justo cuando el marisqueo atraviesa mayores dificultades económicas.

No solo cangrejos: el caracolillo también preocupa

El cangrejo verde no actúa solo. En las mismas nasas aparece otro enemigo silencioso de la almeja: el caracolillo, un depredador igualmente voraz. En apenas dos meses, a finales del año pasado, se retiraron 245 kilos de esta especie en la ría de Pontevedra.

Las cofradías coinciden en que dejar sin control a estos depredadores tendría un impacto inmediato y severo sobre la productividad marisquera, poniendo en riesgo tanto las siembras como los bancos naturales.

¿Depredadores o síntoma de un ecosistema enfermo?

Más allá de los números, la retirada masiva de cangrejos ha reavivado una reflexión incómoda dentro del propio sector. Voces como la del patrón y mariscador Rogelio Santos Queiruga llaman a ampliar el foco:

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“Vemos peligro en unas cosas y en otras ni lo mencionamos: celulosas, falta de depuración, ríos sin vida o pescar por encima de lo que el mar repón”.

El cangrejo verde es, en esencia, carroñero: se alimenta de organismos muertos o debilitados y de restos orgánicos. Su proliferación, sostienen algunos expertos, podría ser más una consecuencia que una causa del deterioro ambiental de las rías.

Galicia y el reto de no simplificar el problema

En Galicia, donde el marisqueo es economía, cultura y territorio, la gestión de depredadores se acepta cuando cuenta con aval científico y criterios biológicos claros. El riesgo, advierten algunos profesionales, es convertir al cangrejo verde en el chivo expiatorio perfecto mientras se esquivan debates más incómodos.

La presión industrial, la falta de depuración de aguas urbanas e industriales, la alteración de los ríos y la sobreexplotación de los recursos pesan, y mucho, en la pérdida de productividad de las rías.

Actuar sin dejar de mirar más allá

La retirada de cangrejo verde en la ría de Pontevedra es una herramienta legítima y necesaria para proteger el marisqueo a corto plazo. Pero el sector coincide en que no puede ser la única respuesta.

Controlar depredadores sin abordar las causas profundas del deterioro ambiental es, para muchos, quedarse en la superficie del problema. Y como advierten desde dentro del propio mar, no son tiempos de callarse ni de no posicionarse.