- Galicia pone en valor el trabajo social y humano del Apostolado del Mar (Stella Maris), una red internacional clave para el bienestar de las tripulaciones.
- La conselleira do Mar destaca el papel del Apostolado del Mar en la atención social a la gente del mar y la necesidad de reforzar la colaboración institucional.
El apoyo humano, una necesidad silenciosa en el sector marítimo
La actividad marítimo-pesquera no solo se mide en capturas, descargas o cifras económicas. Detrás de cada marea hay personas que trabajan en condiciones duras, con largas ausencias del hogar y, en muchos casos, en situaciones de vulnerabilidad social y personal. En este contexto, el papel de las entidades de apoyo a la gente del mar se vuelve esencial.
Galicia quiso poner el foco en esta realidad durante la reunión mantenida en A Pobra do Caramiñal por la conselleira do Mar, Marta Villaverde, con representantes del Apostolado del Mar (Stella Maris), una de las mayores redes mundiales de atención social a profesionales marítimos.
Una red global al servicio de las tripulaciones
El Apostolado del Mar, también conocido como Stella Maris, constituye hoy la mayor red internacional de apoyo a la gente del mar, con presencia en más de 350 puertos de 54 países. Su labor se centra en el acompañamiento humano, el asesoramiento social y la defensa de los derechos de las tripulaciones, independientemente de su nacionalidad, religión o situación administrativa.
Durante el encuentro, celebrado a bordo de la patrullera Mar de Galicia, Villaverde destacó el trabajo que desarrolla esta organización en momentos especialmente delicados, como escalas prolongadas en puerto, conflictos laborales, problemas de salud o situaciones de aislamiento derivadas de la lejanía familiar.

Colaboración institucional para mejorar el bienestar
La conselleira subrayó la importancia de reforzar la colaboración entre las administraciones públicas y entidades sociales que trabajan directamente con la gente del mar. En su intervención, recordó el compromiso de la Xunta con la mejora de las condiciones laborales y sociales del sector, insistiendo en que este objetivo no puede alcanzarse sin una coordinación estable con organizaciones especializadas en la atención humana y asistencial.
En Galicia, Stella Maris mantiene una presencia activa en distintos enclaves portuarios, formando parte, entre otros órganos, del Comité de Bienestar Social del Puerto de Vigo, uno de los principales puntos de escala de flotas nacionales e internacionales. Desde allí, la entidad presta apoyo a marineros y marineras que llegan a puerto tras largas mareas, muchas veces en situaciones personales complejas.
El rostro social del sector marítimo gallego
Para el sector del mar, especialmente en comunidades con una fuerte tradición pesquera, este tipo de apoyos resultan clave para humanizar una actividad marcada por la dureza del trabajo y la distancia. El acompañamiento psicológico, la orientación social o simplemente el contacto humano son aspectos que, aunque menos visibles, influyen directamente en la seguridad, el rendimiento y el bienestar de las tripulaciones.
Villaverde defendió que atender estas necesidades forma parte también de una visión moderna y sostenible del sector marítimo-pesquero, donde las personas ocupan un lugar central junto a la protección de los recursos y la viabilidad económica.
Gardacostas de Galicia, un referente en seguridad marítima
La jornada institucional incluyó también una visita a las patrulleras Mar de Galicia e Irmáns García Nodal, donde las autoridades pudieron conocer de primera mano los medios humanos y materiais do Servizo de Gardacostas de Galicia.
Este servicio público autonómico desarrolla labores de salvamento marítimo, vigilancia pesquera, protección ambiental y seguridad en el mar, convirtiéndose en un referente a nivel europeo. Su trabajo resulta fundamental no solo para la defensa de los recursos marinos, sino también para la asistencia directa a las personas que desarrollan su actividad profesional en el mar.
Personas, seguridad y sostenibilidad
Desde la Xunta se incidió en que la seguridad marítima y la sostenibilidad del sector pasan necesariamente por cuidar a quienes trabajan en él. La combinación de servicios públicos eficaces, como Gardacostas, y entidades sociales especializadas, como Stella Maris, configura una red de apoyo imprescindible para el presente y el futuro del mar gallego.
Un compromiso que va más allá de los puertos
El reconocimiento al Apostolado del Mar pone sobre la mesa una realidad a menudo poco visible: la dimensión social y humana del sector marítimo. Un ámbito donde Galicia, por tradición y peso económico, tiene la oportunidad de seguir marcando un camino basado en la protección de las personas, la dignidad laboral y el acompañamiento a quienes viven del mar.