- Villaverde reclama una gestión más justa de las cuotas pesqueras para garantizar la rentabilidad y sostenibilidad del cerco gallego.
- La Xunta defiende una distribución más equitativa de las cuotas y una asignación fija de atún rojo para mejorar la sostenibilidad y rentabilidad del cerco gallego.
El futuro de la flota del cerco gallego vuelve a situarse en el centro del debate pesquero. La gestión de las cuotas, su reparto y su adaptación a la realidad del sector son, hoy más que nunca, elementos decisivos para garantizar tanto la rentabilidad económica como la sostenibilidad ambiental. En este contexto, la conselleira do Mar, Marta Villaverde, ha puesto sobre la mesa una reivindicación histórica: un sistema más justo, optimizado y basado en el conocimiento científico.
Gestión de cuotas: entre la ciencia y la viabilidad económica
Durante la IX Xornada da Frota do Cerco celebrada en Sada, Villaverde defendió que la sostenibilidad del sector no puede desligarse de una gestión eficiente de los recursos pesqueros. Bajo el lema “A frota que non para: xestión, ciencia e valor nun mar que cambia”, el encuentro reunió a armadores, técnicos y representantes institucionales.
La responsable autonómica insistió en que el modelo de gestión debe apoyarse en datos científicos sólidos, pero también en la realidad operativa de la flota. Un equilibrio que, según el sector, no siempre se cumple.
El impacto del recorte en la cuota de xarda
Uno de los puntos más críticos para 2026 es el fuerte ajuste en la cuota de xarda. La reducción cercana al 48 %, aunque menor que el recorte inicial del 70 %, supone un duro golpe para la flota del cerco.
Este recorte obliga a los profesionales a replantear sus estrategias:
- Diversificación de capturas
- Ajustes en costes operativos
- Búsqueda de nuevas vías de rentabilidad
En un sector con márgenes cada vez más estrechos, estas decisiones no son menores. La xarda representa una de las especies clave para la economía de muchas embarcaciones gallegas.
Atún rojo: una oportunidad desaprovechada
Otro de los ejes del discurso fue la necesidad de establecer una cuota fija de atún rojo para la flota del cerco. Actualmente, la captura de esta especie se produce de forma accidental, pero su desembarque sigue estando limitado.

Villaverde subrayó que esta situación genera una doble pérdida:
- Económica, al impedir la comercialización de una especie de alto valor
- Ambiental, al provocar descartes innecesarios
El atún rojo, además, presenta una baja supervivencia tras su captura, lo que refuerza la necesidad de permitir su aprovechamiento. La futura regulación mediante Real Decreto abre una vía de esperanza, aunque el sector reclama medidas provisionales urgentes.
Galicia: referente en pesca selectiva
La conselleira quiso poner en valor el modelo tradicional del cerco gallego, destacándolo como ejemplo de pesca selectiva y respetuosa con el medio marino.
En Galicia, prácticas como:
- El conocimiento del caladero
- La experiencia transmitida entre generaciones
- La adaptación a los ciclos naturales
han permitido consolidar un modelo que combina productividad y sostenibilidad.
Este reconocimiento no es menor en un momento en el que la pesca europea busca referentes reales de buenas prácticas.
Cogobernanza y futuro del sector
Más allá de las cuotas, el mensaje institucional apunta hacia un modelo de cogobernanza en el que sector, administración y comunidad científica trabajen de forma coordinada.
El cerco gallego se enfrenta a retos estructurales:
- Cambio climático y variabilidad de especies
- Regulación europea cada vez más exigente
- Necesidad de modernización y relevo generacional
Sin embargo, también cuenta con fortalezas claras: experiencia, organización sectorial y capacidad de adaptación.
La gestión de las cuotas pesqueras se consolida como uno de los grandes desafíos del presente y futuro del sector. La demanda de un reparto más justo y adaptado no es solo una cuestión económica, sino también ambiental.
El caso del cerco gallego ilustra cómo una flota comprometida con la sostenibilidad necesita herramientas adecuadas para seguir siendo viable. La posible asignación de una cuota fija de atún rojo y la revisión de recortes como el de la xarda serán claves en los próximos meses.
En un mar cada vez más cambiante, la combinación de ciencia, experiencia y gestión inteligente será el verdadero motor de futuro.