Crisis en el Mar: Dimisión de Villares y toma de posesión de Marta Villaverde como conselleira

  • Dimite el conselleiro de Mar tras una denuncia por agresión sexual. Marta Villaverde asume el cargo en plena tormenta política y con el sector en vilo.

Un cambio inesperado en el timón de la Consellería do Mar

La Consellería do Mar vive horas turbulentas tras la dimisión de Alfonso Villares, presentada este miércoles a raíz de una denuncia por agresión sexual interpuesta por la presentadora ferrolana Paloma Lago. El caso, que se mantenía bajo investigación desde hace meses, será retomado por el Juzgado de Instrucción número 2 de Ferrol, ahora que Villares ha perdido su condición de aforado.

Esta sacudida institucional deja al sector marítimo gallego en una situación incierta, a la espera de que la nueva titular, Marta Villaverde, logre estabilizar el rumbo de un departamento clave en un momento cargado de retos estratégicos para la pesca, el marisqueo y la economía azul.

Reacciones políticas: entre la crítica y el respaldo

La salida de Villares ha sido recibida con opiniones encontradas. El presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, fue uno de los más contundentes al censurar que el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, lo mantuviera en el cargo durante seis meses pese a la gravedad de la acusación. Tomé calificó de “deshonra” su salida, negando que haya sido voluntaria: “Vaise obrigado”, sentenció.

El socialista también recordó su polémica actuación durante la crisis de los pellets, en la que —según sus palabras— “demostró que políticamente non estaba preparado”. Aprovechó para pedir explicaciones a Elena Candia, presidenta provincial del PP en Lugo, “non só como responsable política, senón tamén como muller”.

Marta Villaverde toma el relevo con un mensaje de justicia

Natural de Vilaboa, Marta Villaverde asumió este jueves su nuevo cargo como conselleira do Mar en un acto celebrado en el Pazo de Raxoi, en Santiago. En su discurso, pidió que “pronto se haga justicia” con su antecesor y le agradeció públicamente haber confiado en ella para formar parte del equipo hace dos años.

Sus palabras, con un tono personal que no todos comparten, han levantado cierto malestar en algunos sectores que esperaban un enfoque más institucional y menos condicionado por la figura de Villares. No obstante, Villaverde comienza esta nueva etapa con una importante ventaja: conoce desde dentro la maquinaria de la consellería.

Rueda cierra filas en torno a Villares

Lejos de marcar distancias, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, quiso dejar claro su respaldo a Villares durante el acto de toma de posesión. Le agradeció su trabajo como conselleiro, al que calificó de “magnífico”, y expresó su deseo de poder “recuperarlo para la vida pública”, si la justicia así lo permite.

Desde el PP, también Borja Sémper, portavoz y vicesecretario de Cultura del partido, consideró la dimisión “muy acertada”, destacando que la renuncia al aforamiento permitirá que Villares sea juzgado como cualquier ciudadano.

El sector, expectante y sin margen para la pausa

Más allá del terremoto político, el sector marítimo necesita estabilidad. La negociación de cuotas pesqueras con la UE, los problemas del marisqueo, la presión sobre el arrastre y el desarrollo de la eólica marina son frentes abiertos que requieren atención urgente y liderazgo firme.

La llegada de Marta Villaverde se produce en pleno proceso de tramitación de ayudas, con expedientes clave en marcha y demandas del sector que no pueden esperar. Las cofradías, las organizaciones profesionales y las empresas vinculadas al mar estarán ahora muy pendientes de su capacidad de gestión y diálogo.

Entre la tormenta política y la marea sectorial

La Consellería do Mar entra en una nueva etapa, marcada por la sombra de una dimisión traumática y la presión de mantener el pulso en una de las áreas más complejas y sensibles del gobierno gallego. El mar no entiende de relevos políticos, y la gestión de esta transición será clave para que el sector no naufrague en medio de la incertidumbre.