Costera del verdel nefasta y auge del bocarte

  • La costera del verdel vuelve a ser nefasta en el Cantábrico mientras el bocarte impulsa la actividad pesquera en puertos como Santoña.
  • Cantabria denuncia una campaña fallida del verdel y pide ayudas europeas, mientras el bocarte vive una costera dinámica con alta actividad y precios variables.

El contraste marca la actualidad pesquera del Cantábrico. Mientras la costera del verdel vuelve a dejar cifras preocupantes para la flota, el bocarte emerge como el gran sostén económico de los puertos del norte. En este escenario desigual, Cantabria ha elevado la voz ante el Gobierno central para reclamar medidas urgentes que alivien la situación del sector.

Costera del verdel: otro año perdido

La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación de Cantabria, María Jesús Susinos, ha calificado de “nuevamente nefasta” la campaña del verdel, una valoración que refleja el sentir general de la flota, especialmente la de artes menores y fijas.

Los datos son contundentes: apenas se ha consumido un 13 % de la cuota asignada en Cantabria, una cifra que incluso desciende al entorno del 10 % en el conjunto del Cantábrico noroeste. Este bajo nivel de capturas reproduce un patrón que se repite en los últimos años y que está erosionando la rentabilidad de muchas embarcaciones.

El problema no es solo coyuntural. La escasez de verdel en caladeros habituales, junto a cambios en la distribución del recurso, está generando incertidumbre en un segmento clave de la pesca costera.

Petición de ayudas extraordinarias

Ante este escenario, el Ejecutivo cántabro ha solicitado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que traslade a Bruselas la necesidad de activar mecanismos de apoyo urgentes.

En concreto, se ha reclamado la aplicación de las ayudas extraordinarias previstas en el artículo 26.2 del FEMPA, diseñadas para responder a situaciones excepcionales que afectan a la actividad pesquera.

Además, se plantea la posibilidad de habilitar compensaciones por paralización temporal de la flota, una medida que permitiría cubrir tanto las pérdidas directas como el lucro cesante derivado de la falta de capturas.

Estas demandas fueron trasladadas al ministro Luis Planas durante la reciente Conferencia Sectorial, donde también se abordaron cuestiones como la sanidad animal y el futuro de la Política Agraria Común.

El bocarte sostiene la actividad pesquera

Frente al panorama del verdel, la costera del bocarte ofrece una imagen radicalmente distinta. El puerto de Puerto de Santoña se ha convertido en el epicentro de una campaña intensa y dinámica.

En una sola jornada se registró la descarga de 60 embarcaciones, con unas 51.000 cajas subastadas y un precio medio de 1,30 euros por kilo. El día anterior, la actividad fue incluso mayor, alcanzando las 55.000 cajas y un precio medio de 1,94 euros por kilo.

Esta volatilidad en los precios responde a la lógica del mercado: una alta oferta diaria que ajusta las cotizaciones, pero que mantiene un volumen de negocio relevante para el conjunto del sector.

Cuotas y evolución de la campaña

En términos de cuota, Cantabria ya ha consumido aproximadamente 3,5 millones de kilos de los 8 millones asignados, lo que representa un 43,75 % del total disponible. A nivel nacional, el consumo se sitúa en torno al 34 %, con 10,5 millones de kilos capturados sobre una cuota total de 34,5 millones.

Estos datos reflejan una campaña activa, con una fuerte implicación de la flota y un flujo constante de producto hacia las lonjas. El bocarte no solo está garantizando ingresos, sino también dinamizando la economía local en enclaves clave del litoral cantábrico.

Impacto en el sector y lectura estratégica

La divergencia entre ambas costeras pone de manifiesto la vulnerabilidad estructural del sector pesquero ante factores biológicos, climáticos y de gestión.

Por un lado, el fracaso del verdel evidencia la necesidad de revisar estrategias de gestión y mejorar el conocimiento científico sobre el comportamiento de las especies. Por otro, el buen momento del bocarte confirma la capacidad de resiliencia de la flota cuando las condiciones acompañan.

Para muchas cofradías, esta dualidad supone depender cada vez más de campañas concretas para sostener la actividad anual, lo que incrementa la incertidumbre económica.

Galicia y el Cantábrico: una realidad compartida

Aunque el foco está en Cantabria, la situación del verdel afecta de forma similar a otras comunidades del Cantábrico, incluida Galicia, donde la flota también ha experimentado campañas irregulares en los últimos años.

Este contexto refuerza la importancia de una respuesta coordinada a nivel estatal y europeo, tanto en términos de ayudas como de planificación pesquera a medio plazo.

El sector pesquero del Cantábrico vuelve a navegar entre extremos. La costera del verdel confirma una tendencia preocupante que exige medidas urgentes, mientras el bocarte actúa como salvavidas económico en plena campaña.

La clave estará en cómo administraciones y sector afrontan este desequilibrio: con apoyo inmediato para los afectados, pero también con una visión estratégica que permita reducir la dependencia de campañas cada vez más imprevisibles.