- Dos pesqueros colisionan frente a Ferrol: el Peruca se hunde y sus dos tripulantes son rescatados por el cerquero Cruceiro de Pazos.
- Un choque entre dos pesqueros frente a Cabo Prioriño termina con el hundimiento del Peruca. Sus dos tripulantes fueron rescatados por el Cruceiro de Pazos.
Colisión entre pesqueros frente a Ferrol
La madrugada del jueves dejó un susto en aguas del litoral coruñés. Dos pesqueros colisionaron frente a la costa de Ferrol con once personas a bordo, en un accidente marítimo que terminó con el hundimiento de uno de los buques implicados.
El choque se produjo pasadas las 04.00 horas, a 1,6 millas al oeste de cabo Prioriño, una zona de navegación habitual para la flota que opera en el Golfo Ártabro. Los barcos implicados fueron el cerquero Cruceiro de Pazos, con base en Sada, y el pesquero de artes menores Peruca, con base en Lorbé.
A pesar de la violencia del impacto, no se registraron heridos. Los dos tripulantes del Peruca fueron rescatados inmediatamente por la tripulación del otro barco, mientras que el pesquero más pequeño acabó hundiéndose por completo tras la colisión.
Rescate inmediato en plena madrugada
El aviso a emergencias se produjo a las 04.47 horas, cuando el propio Cruceiro de Pazos contactó por radio VHF con el Centro de Salvamento Marítimo de A Coruña, informando del accidente.
Según los datos facilitados por Salvamento Marítimo, el cerquero navegaba con nueve tripulantes a bordo, mientras que el Peruca llevaba dos marineros.
Tras el choque, la tripulación del Cruceiro actuó con rapidez y logró rescatar a los dos ocupantes del pesquero hundido, que fueron subidos a bordo sin sufrir lesiones.
Desde Salvamento Marítimo confirmaron que ambos marineros se encontraban “sanos y salvos”, evitando así consecuencias mayores en un accidente que pudo haber tenido un desenlace más grave en plena oscuridad y mar abierta.
Recuperación de restos tras el hundimiento
Una vez asegurado el rescate de los tripulantes, el Cruceiro de Pazos permaneció en la zona para recuperar restos flotantes del Peruca, una operación habitual tras un hundimiento para evitar riesgos a la navegación.
Entre los elementos recogidos se encontraban:
- Cuatro aros salvavidas
- La balsa salvavidas
- La radiobaliza, que se encontraba desactivada
El patrón del cerquero informó además de que el barco no había sufrido daños relevantes tras el impacto.
Una vez finalizadas las labores de recogida de restos, el buque puso rumbo al puerto de Lorbé, donde desembarcó a los dos marineros rescatados, antes de continuar su navegación hacia Sada, su base habitual.

Dos barcos con historias muy diferentes
Los dos pesqueros implicados representan perfiles muy distintos dentro de la flota gallega.
El Cruceiro de Pazos es un cerquero de mayor tamaño dedicado a la pesca pelágica. Según el Registro General de la Flota Pesquera, cuenta con:
- Entre 22 y 26 metros de eslora
- Casco de acero
- Motor de 219 kW (298 caballos)
- 57 toneladas de arqueo bruto
El barco está en activo desde finales de 2002 y es una embarcación conocida en el puerto de Sada, tanto por su actividad pesquera como por su participación en las celebraciones marítimas locales, especialmente las fiestas en honor a la Virgen del Carmen, patrona de los marineros.
Muy distinto era el perfil del Peruca, una embarcación de artes menores de 11,9 metros de eslora, casco de madera y un motor de 55 kW (75 caballos).
El pesquero estaba registrado desde 1993 y contaba con una larga trayectoria en el litoral coruñés. De hecho, ya había sufrido un incidente en el pasado: en septiembre de 1999 se incendió, siendo remolcado entonces por una embarcación de Salvamento Marítimo hasta su puerto base.
Seguridad marítima y coordinación en el sector
El accidente vuelve a poner de relieve la importancia de los sistemas de comunicación y coordinación en la flota pesquera.
La llamada por radio VHF, el sistema estándar de seguridad en el mar, permitió activar rápidamente el protocolo de seguimiento desde el centro de Salvamento Marítimo.
En este caso, sin embargo, no fue necesaria la movilización de medios de rescate externos, ya que el propio pesquero implicado pudo gestionar la emergencia gracias a la rápida actuación de su tripulación.
En un sector donde gran parte de la actividad se desarrolla durante la madrugada y en condiciones de visibilidad reducida, la experiencia de los marineros y la cooperación entre barcos sigue siendo una de las principales garantías de seguridad.
Un susto que pudo ser mucho peor
Aunque el hundimiento del Peruca supone la pérdida total de la embarcación, el balance final del accidente deja una lectura positiva para el sector: ninguna vida humana se vio comprometida.
La rápida reacción de la tripulación del Cruceiro de Pazos evitó que el incidente se transformara en una tragedia marítima.
En un litoral con intensa actividad pesquera como el gallego, episodios como este recuerdan la dureza y los riesgos cotidianos del trabajo en el mar, donde la pericia de los marineros y la solidaridad entre profesionales siguen siendo claves para garantizar la seguridad de la flota.