Colapso del verdel en Cantabria: la flota artesanal, al límite

  • La escasez crítica de verdel amenaza la supervivencia de la pesca artesanal en Cantabria, con capturas mínimas y un futuro incierto para la flota.

La campaña de verdel (Scomber scombrus) en Cantabria ha tocado fondo. Tras más de un mes desde su inicio, la flota artesanal ha capturado apenas el 6,84% de su cuota asignada para 2025: 163 toneladas de las 2.382 previstas. Este desplome sin precedentes ha llevado a la Federación de Cofradías de Pescadores de Cantabria a declarar que “no ha habido costera” .

La situación es crítica para los 70 barcos de artes menores, que dependen del verdel para entre el 60% y el 70% de sus ingresos anuales. La falta de capturas ya ha obligado a algunas embarcaciones a amarrar y a otras a cambiar de arte para buscar especies alternativas, sin garantías de éxito.

A esta crisis se suma la escasez de bonito (Thunnus alalunga), cuya costera también ha sido deficiente en los últimos años. En 2024, los pescadores cántabros consumieron solo el 20% de la cuota asignada, con precios en lonja que no superaron los 4 euros por kilo, un dato similar al de 2023 .

(Pesca del verdel)

Las causas de esta debacle son múltiples. Por un lado, la sobrepesca ejercida por países del norte de Europa, como Noruega, Islandia, Islas Feroe y Reino Unido, que fijan unilateralmente sus cuotas sin coordinación con la UE, ha mermado los stocks de verdel en el Cantábrico . Por otro, el cambio climático ha desplazado las áreas de desove de la especie hacia el norte, fuera del alcance de la flota cántabra.

La comunidad científica ya advierte que, si no se toman medidas urgentes, en 2026 podría ser necesario aplicar una drástica reducción de la cuota de verdel, o incluso decretar una cuota cero, lo que implicaría el cierre total de la pesquería de esta especie .

Ante este panorama, la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación de Cantabria ha remitido una carta al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación solicitando medidas económicas extraordinarias para compensar las pérdidas del sector y evitar su colapso .

Sin embargo, más allá de las ayudas puntuales, el sector reclama una estrategia a largo plazo que incluya la revisión de las políticas pesqueras europeas, la implementación de vedas temporales para permitir la recuperación de las especies y la promoción de prácticas pesqueras sostenibles. De lo contrario, la pesca artesanal en Cantabria podría enfrentarse a su desaparición.