- Coinba paraliza su producción en Vilaxoán, dejando a sus trabajadores sin sueldo desde hace tres meses y al sector marino sin una planta histórica.
Una fábrica histórica en caída libre
La Compañía Industrializadora de Bacalao (Coinba), antaño uno de los pilares de la industria pesquera en Vilaxoán, vuelve a entrar en una espiral de crisis. Desde noviembre, la producción está completamente detenida y sus trabajadores —algunos con décadas de experiencia— llevan tres meses sin cobrar. El silencio de la dirección empresarial solo alimenta la inquietud: ¿estamos ante el desmantelamiento definitivo de una planta con más de 100 años de historia en la costa gallega?
Lo que una vez fue un emblema del bacalao viró en 2020 hacia el atún y el langostino congelado tras la adquisición por parte de Vinova. El giro dio algo de oxígeno al negocio, pero la reactivación duró poco. Hoy, la plantilla apenas se sostiene con una docena de personas, muchas en situación de fijeza discontinua.
“Non estamos para perder unha fábrica máis”, advierte Mar Vila, delegada de la CIG.
La ruina bajo promesas vacías
Vinova llegó con promesas de revolución en el sector marino. Aseguró inversiones de 800.000 euros y una expansión que multiplicaría la producción. Incluso anunciaron la creación de la mayor planta de congelado de Galicia. La realidad, sin embargo, fue bien distinta: la iniciativa dejó un boquete de 120.000 metros cúbicos en el polígono de Baión y una querella por estafa.
El caso sigue en los tribunales tras ser denunciado por la Sociedad Empresarial del Atlántico (SEA), y salpica a otras empresas del entorno. Mientras tanto, la Corporación Vasiliev S.L., con sede en Pozuelo de Alarcón, tomó el relevo de Coinba hace más de dos años. Pero ni los trabajadores ni el sector logran esclarecer qué relación sigue existiendo entre esta firma y la anterior gestora.