Centollo furtivo: 74 kilos que reabren un viejo conflicto

  • Incautados 74,5 kg de centollo en Camariñas en una operación nocturna que reaviva el debate sobre el furtivismo y su impacto en el rural costero.

Un decomiso que llega en plena campaña navideña

La campaña del centollo es uno de los momentos clave del año para la economía del litoral gallego. En este contexto, la Guardia Civil del puesto de Camariñas interceptó 74,5 kilos de centollo presuntamente extraídos de manera irregular, en una actuación que coincide con el refuerzo habitual de los controles frente al furtivismo antes de Navidad.

Los hechos tuvieron lugar en el entorno de la antigua lonja, un espacio históricamente conflictivo por las entradas nocturnas de marisco fuera de control oficial.

La operación: fondeo sospechoso y dos sacos llenos

Según la información trasladada por los agentes, una patrulla nocturna identificó movimientos asociados al desembarco de producto sin declaración.

Un individuo —conocido en la zona por antecedentes por furtivismo, según la Guardia Civil— esperaba en la rampa de acceso mientras una embarcación sin luces se aproximaba.

Los operativos localizaron dos sacos fondeados sin boya ni placa identificativa, requisito obligatorio para cualquier arte legal. Al recuperarlos, comprobaron que contenían centollo vivo hasta completar los 74,5 kilos.

Tensión en la intervención y doble vía sancionadora

Durante la actuación, el implicado y un familiar habrían mostrado, según el informe, “actitud agresiva”, con episodios de amenazas e intimidación.

Por ello, además de la denuncia por infracción a la Ley de Pesca de Galicia, se tramitaron diligencias judiciales por posibles delitos de amenazas y coacciones. El caso se encuentra en manos del Juzgado de Guardia de Corcubión.

El marisco fue trasladado a la lonja nueva, donde se pesó y se devolvió vivo al mar al no poder acreditar su procedencia en el momento del fondeo.

La versión del acusado: “Todo estaba en regla”

El hombre señalado se puso en contacto con esta redacción para negar los hechos. Afirma que posee la guía de transporte de los centollos, que su actuación era legal y que la intervención respondió a un aviso externo. Sostiene que no es furtivo, que no tiene sanciones previas y que “todo estaba en regla”.

Niega también haber proferido amenazas, aunque admite que hubo un intercambio de palabras “acaloradas”.

Un impacto directo en el rural costero

El furtivismo no solo afecta al ecosistema: golpea a la cadena económica del rural marinero, desde las embarcaciones profesionales hasta la hostelería que depende de un producto seguro, trazable y en talla.

En zonas como Camariñas, donde el marisqueo forma parte del tejido productivo local, cada actuación de este tipo reabre el debate sobre:

• la presión sobre los recursos,

• la competencia desleal para el sector profesional,

• y la necesidad de mantener una vigilancia constante.

Tanto el sector como la ciudadanía recuerdan que la campaña del centollo es una de las más sensibles del año y que el daño de una extracción irregular puede extenderse a todo el mercado.

Consumo responsable: claves para proteger el recurso

Aunque la Guardia Civil emitió sus habituales recomendaciones, el mensaje coincide con la insistencia del sector profesional en reforzar las buenas prácticas:

1. Comprar solo en establecimientos autorizados

Lonjas, pescaderías y canales regulados garantizan trazabilidad y frescura real.

2. Respetar tallas y vedas

Un centollo capturado antes de tiempo o bajo talla es un centollo menos para la siguiente temporada.

3. Exigir etiqueta y documentación

La identificación de la pieza es la única garantía de legalidad para el consumidor.

4. Avisar ante conductas sospechosas

El papel de la ciudadanía sigue siendo clave para combatir el mercado negro.

Por tanto, el decomiso de Camariñas no es un episodio aislado, sino un recordatorio de la fragilidad del equilibrio entre recurso natural, economía local y responsabilidad social. Con la campaña navideña en marcha, la protección del sector pasa por una vigilancia eficaz, pero también por un consumo informado que apoye a quienes cumplen las normas.