- Un rodaballo gigante de 14 kilos sorprende al Sanfer en plena campaña de centolla, una captura excepcional en la ría de Ares.
Una captura que rompe la rutina en plena campaña
La mañana del viernes dejó una sorpresa mayúscula en la ría de Ares. El Sanfer, barco de bajura de la cofradía de Pontedeume dedicado estos días a la campaña de la centolla, recogió de sus redes un rodaballo de 14 kilos, un tamaño que raramente aparece en la costa gallega.
El patrón y armador, Tino Romero, aún recuerda el momento: “Al principio pensamos que sería una raya, pero pronto vimos que aquello no era lo habitual”. En más de trece años de profesión, nunca se había encontrado con un ejemplar tan descomunal.
Un gigante poco habitual en las rías gallegas
En la pesca artesanal gallega, los rodaballos que entran en las redes suelen pesar entre dos y cuatro kilos. Los que superan los diez son una auténtica rareza. De ahí que el sector haya recibido esta captura con sorpresa, pero también con admiración.
Romero apunta que el pez debía ser “bastante viejo”, ya que un rodaballo joven habría logrado zafarse de las redes diseñadas para el enmalle de centolla. Este comportamiento confirma algo que los profesionales llevan tiempo observando: los grandes rodaballos, propios de fondos arenosos y bien conservados, cada vez aparecen con menos frecuencia por la intensidad pesquera, la transformación del hábitat y el aumento de la temperatura en las rías.

De Ares a la lonja: un ejemplar cotizado
El destino del pez será la lonja de A Coruña, donde ya tiene comprador. Se espera que alcance un precio de entre 26 y 28 euros el kilo, cifras habituales para piezas de primera calidad, aunque un ejemplar tan grande suele despertar especial interés en la alta restauración.
Más allá del valor comercial, esta captura recuerda el potencial biológico que aún guardan las rías gallegas y la trascendencia que tiene la pesca artesanal para documentar la salud del ecosistema.
Un aviso para la gestión del litoral
Aunque no intervinieron directamente en el caso, en el sector se insiste desde hace tiempo en que es necesario que la Xunta y el Gobierno central continúen reforzando los planes de conservación, el seguimiento científico y la gestión del marisqueo y de las artes menores.
El hallazgo de un rodaballo gigante en Ares es una buena noticia, pero también una señal de que los grandes ejemplares sobreviven cada vez con más dificultad. Para el Sanfer, en cualquier caso, esta será una captura que quedará en la memoria de la tripulación.