- La reactivación de la pesca de almeja tras el paro biológico arranca con capturas flojas y presencia de cría en bancos vulnerables.
Introducción sectorial
La campaña de extracción de almeja fina en Galicia ha reanudado su actividad tras el paro biológico, pero lo hace con signos de fragilidad: una reactivación incisiva aún pendiente y bancos costeros llenos de cría que limitan la extracción segura.
1. Inicio débil tras el paro biológico
Aunque el periodo de veda finalizó el viernes (22 de julio de 2025), el compuesto arranque de la campaña se ha quedado en un “arranque tibio” según reportes del sector: desembarques inferiores a lo previsto y actividad discreta. Los profesionales alertan: «en la orilla hay cría», lo que apunta a bancos marisqueros aún inmaduros y no aptos para la pesca intensiva .
2. Datos en contraste y contexto marino
El bajo rendimiento inicial no solo preocupa por su impacto económico inmediato, sino por lo que revela del stock: la presencia abundante de cría indica escasa recuperación poblacional de la almeja fina y babosa. Este fenómeno encaja en la tendencia principal del sector gallego: durante 2024, la producción de almeja fina cayó un 86 %, y la babosa un 85,8 % respecto al promedio 2019‑2023 .
Sobre el berberecho, el escenario es aún más crítico, con pérdidas del 93,7 %. En conjunto, la producción de bivalvos en la ría de Arousa se redujo al 45 % del volumen del lustro anterior, con una caída de facturación cercana a los 14,7 millones € en lonjas locales .
3. Impactos para el mundo del mar
• Ecológico: la abundante cría en orilla evidencia un bajo reclutamiento que compromete la regeneración natural.
• Pesquero: floración irregular del recurso y capturas limitadas afectan directamente a la viabilidad de embarcaciones y mariscadores.
• Comercial: la escasez deteriora el producto disponible y amenaza la calidad frente a mercados exigentes.

Además, sectores como el pulpo también sufren veda prolongada y cuentan con planes sectoriales (veda de mayo y junio y parada en abril) con compensación del FEMPA valorada como relevante por la Consellería do Mar .
4. Panorama institucional: Xunta y ayudas sectoriales
La Xunta, a través de la Consellería do Mar, refuerza su compromiso con medidas de conservación como parar biológicamente recursos estratégicos y ofrecer apoyo financiero al amparo del FEMPA. Pese a ello, las críticas del sector se centran en la insuficiente agilidad de las ayudas, la falta de vigilancia y un plan de regeneración que aún no perciben como robusto .
La plataforma sectorial reclama recuperación urgente, supervisión ambiental reforzada, control de vertidos, saneamiento de rías y planes con recursos suficientes para revertir la tendencia actual del marisqueo gallego .
5. Propuestas y desafíos para una recuperación sostenible
Plan de regeneración urgente
El sector insiste en dotar recursos técnicos y financieros para restaurar las poblaciones de almejas finas y babosas en rías clave, con seguimiento científico y participación directa en decisiones.
Vigilancia ambiental y calidad del agua
Monitoreo reforzado de las EDAR, depuración fluvial (Ulla, etc.), control de calidad ambiental y evaluación de vertidos industriales para asegurar entornos aptos para la reproducción.
Transparencia y adaptación participativa
Involucrar a mariscadores y cofradías en la definición de vedas, parques de cría y estrategias de explotación sostenible. El modelo sería más eficaz frente a soluciones impuestas.
Innovación para el mar
Impulsar proyectos de I+D+i vinculados al sector: mejora genética, análisis predictivo, sistemas de vigilancia del reclutamiento y técnicas sostenibles de manipulación del recurso (como respuesta de CETMAR, activo con decenas de proyectos en gobernanza y pesca, 49 iniciativas en el primer semestre de 2025) .
El regreso de la pesca tras el paro biológico ha tenido un reinicio tibio que revela fragilidad estructural en el recurso. La abundancia de cría costera y la histórica caída de capturas alertan: sin un plan serio de regeneración, control ambiental y participación real, la actividad del marisqueo no solo tendrá un inicio tibio, sino un futuro incierto. El sector demanda soluciones técnicas, científicas y financieras; y la administración debe responder con agilidad y acción real para garantizar un mar sostenible, productivo y saludable.