- La Festa da Dorna de Ribeira termina con lanchas incendiadas y un hombre rescatado del mar, en una noche descontrolada que reabre el debate sobre seguridad portuaria.
Festa da Dorna 2025: cuando la fiesta se come al puerto
Lo que debía ser una noche de exaltación del mar y la cultura marinera acabó teñido de humo, sirenas y sobresaltos. Ribeira celebraba la Festa da Dorna, su evento más emblemático, cuando la madrugada del 25 de julio se tornó en caos: lanchas incendiadas, rescates en el puerto y un herido grave en Corrubedo pusieron en jaque la seguridad marítima en la ría de Arousa.
Barcos en llamas: un ataque al corazón del puerto
Pasadas las 4:00 h, el fuego se apoderó de varias embarcaciones atracadas en el muelle comercial de Ribeira. Entre ellas, una planeadora semirrígida de uso profesional, completamente calcinada. Las llamas se propagaron con rapidez y causaron daños significativos en al menos dos lanchas más. No hubo heridos, pero sí pérdidas económicas relevantes para el sector marítimo local.
Las primeras investigaciones apuntan a un acto vandálico vinculado a los altercados que siguieron al fin de la Festa da Dorna, una hipótesis que ya manejan tanto la Guardia Civil como Portos de Galicia.
“El fuego no empezó solo, y el puerto se convirtió en tierra de nadie”, denuncia un patrón mayor visiblemente afectado. “Lo que antes era fiesta de marineros, ahora parece un botellón sin ley”.
Rescate en el mar: un hombre a la deriva entre barcos
Mientras los servicios de emergencia atendían el incendio, otro sobresalto agitó la dársena. Un hombre fue visto flotando en el agua, pidiendo ayuda, incapaz de salir por sus propios medios. Fueron pescadores locales quienes dieron la voz de alarma, y efectivos del 112 lograron rescatarlo con síntomas de hipotermia y desorientación.
Sanitarios del 061 lo trasladaron al hospital comarcal. Su estado no reviste gravedad, pero el suceso revela un patrón preocupante: accesos sin control, muelles sin barreras, y alcohol como ingrediente silencioso de la tragedia evitable.
Corrubedo: otro herido en el litoral
Casi a la misma hora, en Corrubedo, otro varón sufrió una caída desde las rocas del litoral. El impacto le provocó parálisis parcial y síntomas severos de hipotermia, siendo evacuado de urgencia. El suceso, aún por esclarecer del todo, se enmarca en el mismo contexto nocturno de descontrol y ausencia de medidas de contención en entornos de riesgo.

¿Fiesta del mar o riesgo para el mar?
La Festa da Dorna es, desde hace décadas, un emblema cultural y marinero, reconocida como fiesta de interés turístico. Pero en los últimos años, voces del propio sector comienzan a alzar la voz sobre un modelo que se ha desbordado.
“Esto ya no es una fiesta popular, es una fiesta sin control”, lamentan desde la Cofradía de Pescadores. “Y el mar, cuando se le falta al respeto, responde”.
La progresiva masificación, el exceso de alcohol, la ocupación del entorno portuario sin restricciones, y la falta de dispositivos de seguridad específicos están llevando a que cada edición termine con más incidentes que celebraciones.
La respuesta institucional: lenta pero necesaria
Desde Portos de Galicia se ha confirmado la apertura de una investigación sobre el incendio y una revisión urgente de los protocolos de seguridad en puertos con actividades festivas. No se descarta que en futuras ediciones se apliquen cierres nocturnos o se restrinjan accesos a zonas sensibles como el muelle comercial.
Por su parte, el Concello de Ribeira evita de momento declaraciones polémicas, aunque fuentes municipales reconocen que “la situación se ha descontrolado” y que urge “una reflexión profunda sobre el modelo de fiesta”.
El mar, siempre en el centro… pero sin respeto
Lo ocurrido en Ribeira no es solo el resultado de una noche desbocada. Es la manifestación de una tensión creciente entre el ocio masivo y el uso tradicional del espacio marítimo, una tensión que pone en peligro a quienes trabajan en el mar y a quienes lo celebran sin conocer sus reglas.
La Dorna nació del mar, pero si el mar no se respeta, deja de ser aliado y pasa a ser escenario de tragedias.