- La volandeira arranca con fuerza en Cambados: más de 50 toneladas en ocho días y precios récord que atraen a barcos de Rianxo.
Una ría que despierta con sabor a volandeira
En la ría de Arousa ya se nota ese olor a invierno que trae la volandeira. Y este año, más que nunca, Cambados está siendo el centro de todo.
En solo ocho días reales de trabajo, la lonxa de Tragove lleva más de 50 toneladas subastadas, un arranque que muchos patrones califican directamente de “bestial”.
El primer día ya lo dejó claro: 5.854 kilos. El segundo, casi lo mismo. Desde entonces, ni un solo bajón por debajo de las seis toneladas diarias, y en alguna tarde se rozaron las siete. Pocos puertos pueden decir lo mismo.
Toxinas, temporal… e ainda así, o recurso responde
La campaña empezó con viento del suroeste y con las biotoxinas jugando a cerrar zonas de un día para otro. Aun así, la volandeira está respondiendo con una fuerza que sorprendió incluso a los veteranos.
Los barcos que salen estos días coinciden:
—“A carne vén moi feita, é produto que dá gusto coller”, comentan en el muelle.
Y es que el pectínido está mostrando una regularidad inusual: bancos abiertos, calibre homogéneo, buen rendimiento y un mercado que lo absorbe todo.
Tragove tira del mercado… y “come” a Rianxo
Lo que está pasando este año tiene explicación mariñeira pura:
Tragove paga mejor.
Y cuando una lonja paga mejor, los barcos vienen. Así de simple.
Por eso, cada vez más embarcaciones de Rianxo están cruzando la ría para vender en Cambados.
En el muelle lo dicen claro:
—“Aquí sáelle mellor. Hai máis saída e o prezo non ten nada que ver”.
La situación recuerda mucho a lo del centollo en O Grove, donde pescadores de varias rías buscan mejores cotizaciones. Cuando un puerto concentra volumen y buen precio, se convierte en referencia.
Precios de récord: hasta 22,4 €/kg
La volandeira está dejando números que no se veían en años. El máximo alcanzado en lo que va de campaña es de 22,4 euros el kilo, que son 6 euros más que el mejor precio registrado en las dos últimas décadas.
Además, no es un pico aislado:
Del día 5 al jueves pasado, el volumen diario osciló entre 6.051 y 6.979 kilos, y los precios se mantuvieron en una banda alta y estable, muy poco habitual para el recurso.
En la hostelería del Salnés, sobre todo con la Navidad cerca, ya hay quien asegura que es una de las mejores campañas de producto fresco de los últimos años.
Volandeira: el motor del invierno para la flota
Para muchas embarcaciones, la volandeira es el pulmón económico del invierno.
Su ciclo biológico —rápido y con buena capacidad de recuperación— permite campañas sólidas cada año, siempre y cuando las biotoxinas no obliguen a parar demasiado tiempo.
Los cierres y aperturas —coordinados por la Consellería do Mar— son el mecanismo que permite que el recurso no se agote. Y, según coinciden en la flota, este equilibrio está funcionando:
“Se o banco aguanta así, podemos ter unha campaña moi boa”, apuntan desde Tragove.
Tragove, dos décadas mandando en Galicia
No es casualidad que medio Galicia mire a Cambados cada noviembre.
En los últimos 20 años, más de la mitad (52%) de toda la volandeira gallega se vendió aquí.
Lo de este año no es una excepción; es una confirmación.
Tragove tiene volumen, compradores, rutina y un ritmo que arrastra al resto. Cuando el recurso responde como ahora, la lonxa funciona como un reloj.
Lo que viene: el mar manda
Si el tiempo acompaña y las biotoxinas no avanzan, el sector cree que esta podría ser una de las campañas más potentes de los últimos diez años.
Aún queda diciembre, el mes clave. Pero por ahora, la volandeira está dejando claro que este invierno va a hablar en lenguaje de Arousa… y que Cambados va al frente del pelotón.