- La zona de Banda do Río y la playa de Pescadoira dejarán de ser dominio portuario y podrán destinarse a nuevos usos públicos en beneficio de los vecinos.
El futuro de la costa de Bueu da un paso adelante con el acuerdo alcanzado entre Portos de Galicia y el Concello para devolver al Estado terrenos portuarios que han quedado en desuso. Se trata de la zona de Banda do Río y el paseo y playa de Pescadoira, espacios que podrían pasar a ser de titularidad municipal para potenciar su aprovechamiento social y turístico.
Este proceso forma parte de una iniciativa más amplia que afecta a varios municipios costeros gallegos, como Cambados, Cangas y A Guarda, donde también se está redefiniendo el uso de áreas portuarias infrautilizadas. La propuesta consensuada en Bueu sigue criterios técnicos acordados con la Federación Galega de Municipios e Provincias (FEGAMP) y será elevada al Gobierno central para su aprobación final.

La devolución de estos terrenos abre la puerta a nuevos proyectos municipales que podrían transformar la relación del pueblo con su costa. Desde la creación de espacios de ocio hasta iniciativas culturales y deportivas, la recuperación de estos enclaves supone una oportunidad para revitalizar el entorno urbano y dinamizar la economía local.
Además de la reversión de terrenos, la reunión entre Portos de Galicia y el Concello abordó otras necesidades del municipio. Entre ellas, la posible construcción de una nave para el club de remo junto al edificio del Instituto Social de la Marina (ISM) y la urbanización de los accesos al consistorio. También se anunció la instalación de una marquesina en la parada de autobús del puerto, una demanda vecinal largamente esperada.
Por otra parte, Portos de Galicia confirmó que destinará más de 32.000 euros a la mejora del aparcamiento situado entre el ISM y la oficina portuaria, con el objetivo de optimizar los servicios disponibles para residentes y visitantes.
Este acuerdo supone un paso decisivo hacia la recuperación de espacios costeros para el disfrute ciudadano y marca una tendencia creciente en Galicia hacia una mayor integración de las áreas portuarias en la vida urbana.