Arrastrero de Ribeira investigado por captura de delfines

  • La Guardia Civil denuncia al patrón tras la difusión de vídeos en redes sociales que muestran la captura de cetáceos en Galicia.

Captura ilegal de delfines en Galicia: investigación en marcha

La Guardia Civil ha denunciado al patrón de un arrastrero con base en Ribeira, A Coruña, tras constatar la captura de al menos 18 delfines comunes y cuatro ejemplares de pez espada en aguas gallegas. La denuncia se produce después de que la organización ecologista Sea Shepherd difundiera en redes sociales vídeos que mostraban a dos pesqueros realizando estas prácticas, lo que activó la intervención de las autoridades.

Los vídeos que desencadenaron la investigación

El Servicio Marítimo de la Guardia Civil inició la investigación el pasado 25 de marzo de 2025 al recibir las grabaciones originales facilitadas por Sea Shepherd, donde se observaba la captura de varios delfines por dos buques con puerto base en Ribeira.

En los vídeos, identificados por los agentes, aparece claramente uno de los barcos implicados: el Boteira Primero, un arrastrero de fondo que opera en el Cantábrico y el Noroeste, dedicado principalmente a la captura de jurel. El otro barco no fue identificado explícitamente en el informe, pero también pertenece a la misma localidad.

Durante el análisis de las imágenes, la Guardia Civil verificó que el pasado 18 de marzo, alrededor de las 16:30 horas, en una maniobra de izado de la red a 30 kilómetros al oeste de las Islas Cíes, el arrastrero capturó y arrojó al mar al menos 18 delfines comunes ya muertos. Además, se identificó la captura de cuatro ejemplares de pez espada, pese a que la licencia del barco solo permite capturar uno por marea.

Irregularidades y sanciones: incumplimiento de la normativa

El patrón del arrastrero enfrenta diversas sanciones al amparo de la Ley 3/2021 de Pesca Marítima del Estado por múltiples infracciones:
• Falsificación o ausencia de registro: No declarar la captura de cetáceos en el Documento de Desembarque y Actividad (DEA).
• Manejo inadecuado de especies protegidas: No conservar los delfines muertos a bordo para su entrega en tierra, como exige la Orden APA/1200/2020.
• Captura excesiva de pez espada: Retener a bordo cuatro ejemplares cuando la normativa solo permite uno por marea.

Esta situación refleja una preocupante realidad en el sector pesquero gallego, donde algunas prácticas siguen estando fuera de los márgenes legales y ponen en riesgo la biodiversidad marina.

Impacto en el ecosistema marino: una problemática recurrente

La organización Sea Shepherd ha denunciado durante años la muerte de delfines a causa de los grandes arrastreros en el Cantábrico. Según sus informes, cada año mueren cerca de 6.000 delfines en la costa occidental de Francia debido a la pesca industrial.

Durante la temporada de reproducción, los arrastreros se concentran en las zonas de desove de la lubina, donde los delfines, al compartir hábitat, acaban atrapados en las redes, sufriendo lesiones o incluso la muerte. Esta problemática no solo afecta a Francia, sino también a España, que enfrenta un proceso abierto por parte de la Comisión Europea por no implementar medidas adecuadas para evitar estas capturas accidentales.

Desafíos para la pesca sostenible en Galicia

La pesca de arrastre es una técnica habitual en Galicia, pero el impacto en las poblaciones de cetáceos y otras especies protegidas está bajo el escrutinio de las autoridades y las organizaciones ambientalistas. La necesidad de avanzar hacia prácticas más sostenibles es fundamental para garantizar la viabilidad del sector pesquero gallego y la protección de la biodiversidad marina.

La comunidad pesquera de Ribeira, en particular, enfrenta ahora el reto de adaptar sus métodos a normativas cada vez más exigentes, evitando daños colaterales a la fauna marina. La colaboración entre el sector y las autoridades será clave para garantizar el cumplimiento de la ley y minimizar el impacto medioambiental.

Una alerta para el sector pesquero gallego

Este incidente pone de manifiesto la creciente vigilancia sobre las prácticas pesqueras en Galicia y la necesidad de reforzar el cumplimiento normativo. El equilibrio entre la actividad pesquera y la conservación de las especies marinas no solo es un reto local, sino también una cuestión de responsabilidad global ante la conservación de los océanos.

La implicación de organizaciones como Sea Shepherd y el endurecimiento de las medidas europeas pueden marcar un punto de inflexión para la pesca sostenible en el noroeste de la península. El caso del arrastrero de Ribeira puede ser una lección importante para el sector y un llamado a mejorar las prácticas para proteger la biodiversidad marina.