Altri: Galicia se moviliza ante el riesgo de una nueva herida en las rías

  • El rechazo social y marítimo al proyecto de Altri en Palas crece: sin agua, sin electricidad y sin licencia social, la factoría afronta una nueva gran protesta.

Una factoría en entredicho

El proyecto de Altri y Greenalia (Smarttia) en Palas de Rei —una planta de fibras textiles a partir de celulosa de eucalipto— acumula frentes abiertos. A la batalla judicial por el uso del agua se suma ahora una convocatoria de movilización nacional el 14 de diciembre en Santiago de Compostela, anunciada por las plataformas Ulloa Viva y En Defensa da Ría de Arousa (PDRA).

Será la segunda gran manifestación tras la histórica del 15D de 2024, cuando más de 100.000 personas llenaron la Praza do Obradoiro bajo el lema #AltriNon. Las entidades reclaman a la Xunta la “denegación definitiva” de todo el expediente del proyecto, al que consideran “una amenaza directa” para la Ulloa, el río Ulla y la Ría de Arousa.

“Seguiremos defendiéndonos mientras exista la mínima amenaza de implantación”, advirtió Juan Pedro Sánchez, presidente de Ulloa Viva.

“Estamos en un punto de inflexión para enterrar este proyecto de una vez por todas”, añadió Xaquín Rubido, presidente de la PDRA.

Sin agua, sin electricidad y sin licencia social

El complejo industrial de Altri afronta un triple bloqueo técnico y social:

• El Gobierno central ha excluido de la Planificación Eléctrica 2025–2030 la línea y subestación necesarias para el proyecto Gama.

• La concesión de agua, de 46.000 m³ diarios, sigue sin resolverse pese a haber caducado el plazo legal en mayo de 2024.

• Y, sobre todo, pierde el apoyo ciudadano, como evidencian las protestas en toda Galicia.

Para las plataformas, el plan “carece de fondos públicos, de agua, de electricidad y de licencia social”. Sánchez denuncia que “no es un proyecto industrial cualquiera, sino un modelo inaceptable para Galicia”.

Rubido, por su parte, recuerda que fue precisamente la presión ciudadana la que “dejó a Altri fuera del PERTE de descarbonización y de los 250 millones de euros en ayudas públicas que exigía”.

El agua, hilo vital entre el interior y las rías

El río Ulla —cuya cuenca alimenta la Ría de Arousa— se ha convertido en el punto crítico del conflicto. Las organizaciones marineras advierten que una factoría de alto consumo hídrico puede alterar el caudal, concentrar vertidos y romper el equilibrio que sostiene la salinidad, los nutrientes y la productividad marina.

Para el sector del marisqueo, el riesgo es tangible: menos agua dulce en el estuario significa peores condiciones para el berberecho, la almeja o el mejillón, afectando a cientos de familias. “Lo que ocurre río arriba se paga río abajo”, resumen desde la PDRA.

Un frente judicial del mar y la tierra

El rechazo no se limita a la calle. A las demandas de Adega, PDRA y CIG se han sumado siete cofradías y asociaciones del sector mejillonero, que han presentado un recurso contencioso-administrativo contra la concesión de agua.

Es el primer gran bloque judicial conjunto entre ecologistas, sindicatos y productores del mar, una alianza inédita que refuerza el peso del sector pesquero en la defensa de los recursos fluviales y costeros.

Lecciones del pasado: Portugal y Brasil como advertencia

El temor a “repetir errores ajenos” tiene fundamento. En Portugal, las plantas de Setúbal y Figueira da Foz fueron denunciadas por vertidos en los ríos Tejo y Sado, afectando al marisqueo y a la pesca. En Brasil, las grandes pasteiras instaladas cerca de la costa provocaron conflictos por el consumo masivo de agua dulce y la contaminación de manglares.

Los expertos recuerdan que estas experiencias muestran cómo un modelo industrial mal planificado puede degradar ecosistemas enteros y socavar economías locales.

Un modelo en cuestión

Más allá del conflicto puntual, el caso Altri abre un debate de fondo: ¿qué modelo económico quiere Galicia?

El dilema enfrenta a quienes apuestan por macroproyectos de alto impacto y a quienes reclaman una transición hacia economías locales sostenibles, capaces de integrar el mar y el rural sin comprometer sus recursos.

Las plataformas lo resumen en una frase:

“Galicia no puede convertirse en un experimento industrial a costa de su agua, su tierra y su mar”.

14D: una cita que puede marcar el final del proyecto

El 14 de diciembre volverá a ser una fecha clave. Ulloa Viva y PDRA esperan que miles de personas regresen a Compostela para “soterrar definitivamente este proyecto”.

Las entidades también preparan alegaciones para impedir que Altri recupere posiciones en la planificación eléctrica o hídrica, y advierten de movilizaciones locales inmediatas si la Xunta avanza con nuevas autorizaciones ambientales.

Para el mundo del mar, lo que está en juego va mucho más allá de una fábrica en Palas: es la defensa de un ecosistema que une el interior y la costa, donde cada gota que nace en los montes acaba alimentando las rías que sustentan la vida marinera de Galicia.