- Jealsa, Pescanova, Frinsa o Congalsa, entre las gallegas que recibirán fondos del PERTE para avanzar en sostenibilidad, trazabilidad y eficiencia energética.
Galicia, a la cabeza en el reparto del PERTE Mar-Industria
Jealsa, Pescanova, Frinsa y otras seis compañías gallegas lideran la transformación del sector con proyectos apoyados por el Gobierno a través de los fondos Next Generation.
Inyección pública para transformar el tejido mar-industria
La industria transformadora de productos del mar se prepara para dar un salto cualitativo gracias a los 40 millones de euros canalizados por el Gobierno a través del PERTE Mar-Industria. Se trata de una de las convocatorias más esperadas del Plan de Recuperación, que busca apuntalar un sector clave para la economía azul española.
De los 19 proyectos seleccionados en esta primera resolución, ocho tienen sello gallego y movilizarán inversiones millonarias en sostenibilidad, eficiencia energética, digitalización y economía circular. En total, se estima que los proyectos beneficiarios generarán una inversión inducida cercana a los 100 millones de euros.
Las grandes del mar gallego, entre las más beneficiadas
Entre las firmas gallegas seleccionadas destaca Jealsa, con sede en Boiro, y Pescanova, una de las marcas históricas del sector. Ambas recibirán 5 millones de euros, el máximo contemplado en esta convocatoria. Le siguen Frinsa del Noroeste, con 3,1 millones, y Congalsa, con sede en A Pobra do Caramiñal, que se asegura 2,79 millones para transformar su actividad.
También figura Profand, que operará su proyecto desde Zaragoza pero con fuerte arraigo en Vigo. Esta compañía recibirá 2,7 millones de euros. Por su parte, Salica Alimentos Congelados, especializada en productos de atún congelado y vinculada al grupo Albacora, recibirá 1,2 millones.
Completan la lista gallega Conserveros Reunidos (Conresa), con 866.029 euros, y Angulas Aguinaga, que aunque tiene su sede en el País Vasco, cuenta con centros productivos en la comarca de O Salnés, y recibirá 586.272 euros.
Sostenibilidad, trazabilidad y economía circular como ejes
Los fondos están destinados a reducir la huella ambiental de las industrias marinas, modernizar los sistemas de procesamiento, impulsar la eficiencia energética y promover modelos de producción más sostenibles. La convocatoria prioriza también el aprovechamiento de capturas no destinadas al consumo humano y la valorización de subproductos y residuos en clave de economía circular.
Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación destacan que se trata de una convocatoria “orientada a mejorar la competitividad, sostenibilidad, trazabilidad y seguridad alimentaria” de toda la cadena mar-industria, y subrayan la necesidad de que estos proyectos sirvan para consolidar el liderazgo de España en la transformación pesquera y acuícola.

Galicia afianza su liderazgo en el ecosistema mar-industria
El reparto de los fondos confirma la fortaleza del ecosistema mar-industria gallego, que concentra buena parte de la capacidad de transformación de productos pesqueros del país. La presencia de grandes compañías y un entramado de pymes especializadas, junto a centros tecnológicos y de innovación punteros, han convertido a Galicia en referente europeo del sector.
La patronal conservera Anfaco-Cecopesca, con sede en Vigo, ha valorado de forma muy positiva la resolución del PERTE, destacando que 17 de las 19 empresas seleccionadas forman parte de la entidad. Sin embargo, también ha reclamado al Gobierno la necesidad de articular una nueva convocatoria para atender a otras compañías que, a pesar de tener proyectos maduros, han quedado fuera por falta de presupuesto.
Petición de una segunda convocatoria del PERTE
El secretario general de Anfaco, Roberto Alonso, ha insistido en que la acogida de la convocatoria muestra “la madurez y preparación del sector”, pero alerta de que aún quedan muchas propuestas transformadoras por financiar. Por eso, plantea “una nueva edición del PERTE Mar-Industria o una revisión del marco regulador europeo que permita ampliar este tipo de instrumentos”.
Alonso también ha reivindicado el papel de la patronal en el diseño del PERTE, recordando que fue necesaria una intensa labor para superar las barreras legales impuestas por el reglamento europeo 651/2014, que inicialmente excluía a la industria del mar del ámbito agroalimentario. “Conseguimos que se reconociera la singularidad del mar-industria y que se le diera un instrumento propio. Es un hito que ahora empieza a dar sus frutos”, señala.
¿Qué implica esto para el sector del mar?
Más allá de la cifra global, lo relevante de este PERTE es su capacidad para impulsar un cambio estructural en una industria que debe responder a retos crecientes: la crisis climática, el coste energético, la presión internacional sobre los océanos y la demanda social de trazabilidad y responsabilidad medioambiental.
Para Galicia, representa además una oportunidad estratégica para consolidar su liderazgo y seguir atrayendo inversión y empleo hacia la costa. Ahora queda por ver si las ayudas llegan a tiempo y si el modelo puede repetirse o ampliarse en los próximos años.