- 30.000 personas y más de 500 barcos, según los organizadores, se movilizaron en A Illa de Arousa para reclamar la denegación definitiva de Altri y la mina de Touro-O Pino.
- Una multitudinaria protesta por tierra y mar reunió, según los convocantes, a 30.000 personas y más de 500 embarcaciones en A Illa de Arousa para exigir a la Xunta el rechazo definitivo a Altri y a la mina de Touro-O Pino.
Una marea humana y marítima para defender el territorio
La Ría de Arousa volvió a convertirse este domingo en el epicentro de una de las mayores movilizaciones sociales y marítimas de los últimos años en Galicia. Según los organizadores, alrededor de 30.000 personas y más de 500 embarcaciones participaron en la protesta celebrada en A Illa de Arousa para reclamar a la Xunta de Galicia la denegación definitiva de la macrocelulosa proyectada por Altri en Palas de Rei y del proyecto de reapertura de la mina de cobre de Touro-O Pino.
Desde primera hora de la mañana, miles de personas llegadas desde distintos puntos de Galicia abarrotaron la Praia do Vao, las calles de la isla y el Puerto de Xufre. En paralelo, cientos de barcos procedentes de toda la Ría de Arousa hicieron sonar sus bocinas en una imagen de enorme simbolismo para un sector que atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente.
El mar sale a defender su futuro
La movilización fue mucho más allá de una reivindicación ambiental. Para buena parte del sector pesquero y marisquero, la defensa del río Ulla y de la Ría de Arousa supone también proteger miles de empleos, la soberanía alimentaria y una forma de vida ligada al mar desde hace generaciones.
El presidente de la Plataforma en Defensa da Ría de Arousa (PDRA), Xaquín Rubido, acusó al Gobierno gallego de estar dispuesto a “sacrificar el río Ulla y la Ría de Arousa para beneficiar a unos privilegiados”, denunciando además el uso de recursos públicos para impulsar proyectos que, a su juicio, ponen en riesgo el equilibrio territorial y económico de Galicia.
“Aprobar estos proyectos es caminar en contra de nuestra soberanía alimentaria y a favor del cambio climático”, aseguró.
Sus palabras encontraron eco entre muchos de los asistentes, especialmente en un contexto marcado por la crisis del marisqueo, la caída de la productividad en la ría y la incertidumbre que vive el conjunto del sector del mar.
Sexta gran movilización contra Altri
La portavoz de Ulloa Viva, Marta Gontá, recordó que la celebrada en A Illa de Arousa supone ya la sexta gran manifestación contra el proyecto industrial promovido por Altri.
“Después de cinco manifestaciones, 27.000 alegaciones y del informe demoledor del Consello da Cultura Galega, ya está todo dicho”, afirmó.
Gontá sostuvo que el proyecto carece de “licencia social” y pidió a la Xunta que ponga fin de manera definitiva a la incertidumbre.
“Dejen de hacernos sufrir y cierren ya estos proyectos; dejen de vender como progreso el retroceso”, reclamó.
La portavoz insistió además en que no puede hablarse de desarrollo si éste compromete recursos esenciales como el agua.
“No hay progreso sin proteger aquello que nos da valor: la tierra, el aire y el agua”, manifestó.
Touro-O Pino: nueve años de resistencia
La reapertura de la mina de cobre de Touro-O Pino fue otro de los ejes de la protesta.
La portavoz de la Plataforma Veciñal Mina de Touro-O Pino Non, Che Cancelo, recordó que el movimiento ciudadano lleva casi una década oponiéndose al proyecto.
“El conflicto de la mina no es solo local; es ambiental, territorial, social y económico”, aseguró.
Cancelo denunció que el proyecto presentado por Cobre San Rafael mantiene la esencia del que fue rechazado en 2021 por la propia Xunta y criticó que el Ejecutivo autonómico no haya emitido todavía una nueva negativa pese a que, según los opositores, los riesgos ambientales siguen plenamente vigentes.
También recordó que el ICOMOS, órgano asesor de la UNESCO, ha reclamado nuevamente la anulación de los permisos debido al posible impacto sobre el Camino de Santiago.
“Ya paramos una mina en 2021 y en 2026 volveremos a pararla”, afirmó.
La defensa del agua y de los sectores productivos
En el manifiesto leído en el Puerto de Xufre, representantes de las tres plataformas convocantes insistieron en que la defensa del agua es inseparable de la protección del territorio y de las actividades económicas que dependen de él.
“Estamos aquí para defender el agua que es nuestra vida. La que necesitamos para garantizar nuestra soberanía alimentaria y nuestro modo de vida”, señalaron.
Los convocantes denunciaron que proyectos de estas características amenazan sectores estratégicos como la pesca, el marisqueo, la agricultura, la ganadería y el turismo sostenible, al tiempo que cuestionaron el modelo de desarrollo basado en grandes industrias extractivas.
Una advertencia desde la Ría de Arousa
La imagen de más de 500 embarcaciones navegando juntas por la ría deja una fotografía difícil de ignorar. En un territorio donde miles de familias viven directa o indirectamente del mar, la movilización supone también un aviso a las administraciones.
El futuro del río Ulla y de la Ría de Arousa se ha convertido en un símbolo de un debate más amplio: qué modelo de Galicia quieren sus ciudadanos y qué papel deben jugar los sectores tradicionales frente a grandes proyectos industriales.
La decisión final corresponderá a las administraciones competentes. Pero la jornada vivida en A Illa de Arousa deja una conclusión evidente: una parte importante de la sociedad gallega no está dispuesta a permanecer en silencio cuando considera que están en juego sus recursos naturales, su economía y su identidad.
Y este domingo lo dejó claro por tierra y por mar, al grito de: “Altri non e mina tampouco”.