Naufragio en Cedeira: cuatro marineros a salvo

  • El pesquero Mañón Un se hundió en la entrada de la ría de Cedeira. Sus cuatro tripulantes fueron rescatados a tiempo por la lancha Percebiño.

Hundimiento súbito a la entrada de la ría

La tranquilidad de la ría de Cedeira se rompió a primera hora de la tarde del martes 19 de agosto, cuando el pesquero de artes menores Mañón Un comenzó a hundirse tras abrirse una vía de agua en su casco de madera. La embarcación, de 12,8 metros de eslora y casi 12 toneladas de arqueo bruto, quedó a merced del mar en cuestión de minutos.

Los cuatro tripulantes, al detectar la inundación, lanzaron un aviso por radio al Centro de Salvamento de A Coruña y activaron la radiobaliza, que envió una alerta automática vía satélite.

Rescate rápido y coordinado

La respuesta fue inmediata. El helicóptero Helimer 402, con base en Alvedro, despegó hacia la zona, aunque finalmente no llegó a intervenir: la lancha de Cruz Roja Percebiño ya había llegado primero y logró rescatar a los náufragos.

La Percebiño, entregada a la organización por Salvamento Marítimo apenas un día antes, demostró su eficacia en su primer gran operativo. Los marineros fueron trasladados al puerto de Cedeira, donde una ambulancia atendió a uno de ellos por un corte de carácter leve.

Además, el pesquero local Bedía se sumó al operativo al encontrarse próximo al lugar del hundimiento.

Restos del Mañón Un y causas por esclarecer

Tras el rescate, la Percebiño regresó al punto del naufragio para recoger restos del barco, que flotaban en la zona. El Mañón Un, con motor de 89 caballos y operativo desde 1991, acabó en el fondo de la ría.

Las causas de la vía de agua siguen sin esclarecerse, aunque Salvamento apunta a que la antigüedad de la embarcación y la estructura de madera pudieron influir en la avería repentina.

Contexto sectorial: un aviso para la flota artesanal

El siniestro pone sobre la mesa las dificultades de la flota de bajura, que en Galicia mantiene centenares de barcos de madera en activo. Estas embarcaciones, aunque seguras si se mantienen en buen estado, son más vulnerables al paso del tiempo y a los esfuerzos de la mar.

El sector reclama desde hace años más apoyo para la renovación de la flota artesanal, que en muchos casos no dispone de los recursos necesarios para sustituir o modernizar barcos que superan las tres décadas de servicio.

Final feliz, pero con lección

El naufragio del Mañón Un terminó con un desenlace positivo gracias a la rápida reacción de la tripulación, la coordinación de Salvamento y la eficacia de los medios de rescate. Pero el incidente vuelve a recordar lo frágil que puede ser la seguridad en la mar cuando se combina un barco veterano, una vía de agua inesperada y la fuerza del océano.

En esta ocasión, la historia se cuenta como un rescate exitoso. La pregunta que queda en los muelles es si la próxima vez la fortuna volverá a estar del lado de los marineros.